El padre de los promisorios hermanos Marcos y Julián, Juan Garrido, se refirió a la actualidad del motocross en este contexto de pandemia y difícil presente económico.
Cuando se elige al motocross como disciplina deportiva y de competencia, más allá del entusiasmo, las ganas, la pasión y el amor por lo que se va a realizar, hay un condimento que inevitablemente pasa a ser determinante: el tema económico. Y la pasada temporada, más que nunca antes, esta cuestión se transformó lamentablemente en la vedette de todo lo que tenga que ver con ruedas de competición.
El año pasado, por la pandemia de coronavirus, el motocross fue una de esas disciplinas que logró su "apertura" casi sobre el cierre del año, por lo que nada se pudo concretar en el aspecto competitivo. Así, recién en este arranque del 2021 existe alguna posibilidad que no va más allá de un torneo de verano en la ciudad de Pergamino. Después, no hay mucho más en el horizonte. Incluso, el clásico Enduro del Verano que se desarrolla en Villa Gesell ya fue suspendido.
En este contexto, los hermanos Marcos y Julián Garrido atraviesan un triste presente al no haber podido correr durante el año pasado y, también, porque el tema económico los condicionó una vez más para desarrollar su gran caudal competitivo en el mundo del motocross, donde los avalan un sinfín de resultados: desde carreras ganadas en todo el territorio argentino hasta campeonatos obtenidos en distintos niveles. Por ello son muy respetados en esta especialidad tan particular.
Profesionales al ciento por ciento a la hora de encarar una carrera, con los entrenamientos lógicos para ser competitivos y hasta responsables a la hora de dejar una salida con amigos para darle prioridad al compromiso asumido, los pibes demostraron ser respetuosos de lo que están haciendo. Pero lo dicho: el tema económico termina siendo el determinante para dos chicos que tienen todo para seguir representado a la ciudad.
Hoy por hoy, ellos siguen entrenando solos en la semana, probablemente por aquello de que la esperanza es lo último que se pierde, y no descartan en algún momento volver. Algo que quizás terminen logrando, porque, por antecedentes, siempre llegaron al objetivo, aunque sin dejar de pensar que éste puede ser el más difícil de todos, porque no solo depende de ellos.
"Es una situación complicada, todo es muy difícil para todos y en cualquier ámbito", reconoce Juan Garrido, papá de Marcos y Julián. "Los chicos no estaban bien, pero, por suerte, desde cuando se habilitó volver a girar, ellos comenzaron a hacerlo. Como te imaginas, las ganas nunca las perdieron, pero también está claro que sus vidas cambiaron totalmente y se fueron adaptando, como nos pasa a todos. Aunque entrenar y girar todas las semanas sin competencias los fines de semana no permite tener una clara motivación", agregó.
De cara a una futura competencia, Juan explicó que "las motos siempre estuvieron listas para correr" y que analizan la posibilidad de estar "en este mini torneo de verano" que se desarrollará en Pergamino. "Creo que estamos de cara a otro duro año y tendremos que soportarlo de la mejor manera. Y por lógica, el motocross aún no definió cómo será el año deportivo. Los chicos están para correr en donde corresponda e iremos carrera por carrera por el conocido tema de los presupuestos", cierra Garrido padre.
LOS GARRIDO ESPERAN PODER VOLVER A LA ALTA COMPETENCIA EN ESTE 2021.



