La mujer se enteró por amigos que su imagen estaba acompañando repudios al accionar de la magistrada, con quien no guarda ninguna relación más allá de compartir apellido.
Este jueves volvieron a quedar en evidencia los riesgos que trae aparejado el mal uso de las redes sociales. Una vecina de Campana fue confundida con la jueza Karina Mariana Zucconi, responsable de la liberación de un presunto violador, y su imagen acompañó un escrache virtual que terminó viralizado rápidamente.
Fueron los amigos de Mariana Herminia Zucconi, la mujer confundida con la magistrada, quienes le avisaron lo que estaba ocurriendo en las redes sociales. De inmediato, allegados a la víctima se empezaron a comunicar con medios de comunicación y reconocidos periodista de Buenos Aires para intentar aclarar la situación.
"Es producto de la malicia que hay en las redes sociales y el no chequeo", afirmó Ricardo Schmidt, esposo de Mariana Herminia, anoche en diálogo telefónico con La Auténtica Defensa.
Según Schmidt, el responsable de la publicación viral habría confundido a su esposa con la jueza Zucconi. Sucede que ambas comparten apellido y uno de sus nombres, Mariana. Por eso el escrache por la liberación del presunto violador fue acompañado por una foto de la vecina campanense.
"Está pasándola mal ella y la gente que la conoce", reconoció Schmidt. "Y sin ser pariente ni amiga de la jueza, y si lo fuera no corresponde tampoco".
La familia está recibiendo asesoramiento legal y no descarta contactarse con Facebook para dar de baja la publicación, aunque Schmidt señaló que ninguno de los dos es un activo usuario de las redes sociales. De hecho, la foto de su esposa que usaron para el escrache tiene "como diez años", le dijo a LAD.
Karina Mariana Zucconi, titular del Juzgado Nacional en lo Correccional Nº15 de la ciudad de Buenos Aires, quedó en el ojo de la tormenta al decidir otorgarle la libertad al acusado de drogar y violar a una joven venezolana de 18 años durante su primer día de trabajo.
El hecho ocurrió el sábado. "Creo que el dueño de donde trabajo me drogó porque me siento mareada", expresó la joven en el mensaje que le envió a un familiar a través de WhatsApp y agregó la dirección en donde se encontraba.
La hermana de la joven avisó de manera urgente a su madre, quien se encontraba cerca del comercio. La mujer enseguida denunció la situación, por lo que personal policial arribó al lugar y encontraron el local con las puertas cerradas y la persiana baja.
Tras irrumpir dentro, el acusado fue encontrado junto a la víctima balbuceando en un estado de llanto, los pantalones desabotonados y sus calzoncillos en el piso. En el lugar se encontró medicación analgésica. Además, una pericia que demostró que la joven tenía tres lesiones sangrantes compatibles con un abuso.
Sin embargo, la magistrada no consideró estas pruebas suficientes para dictar la prisión preventiva. Tampoco juzgó que haya riesgo de fuga ni entorpecimiento de la causa. Así, le concedió la caución juratoria, una fianza bajo palabra, le prohibió acercarse a la víctima o contactarla, así como salir del país, y lo obligó a presentarse mensualmente en el juzgado.
Ahora, tras la presión, Zucconi decidió procesarlo. Sin embargo, el acusado mantendrá su libertad. Tanto la querella como la fiscalía apelarían esta medida.
El local de Balvanera donde se produjo la supuesta violación.



