Buenos Aires (Especial para NA por Luis Torres) -- El Presidente parece haber respirado con alivio cuando puso en manos de su ministro del Interior, Aníbal Fernández, la compleja situación de la seguridad.
A tal punto que en vísperas de la masiva marcha convocada por Juan Carlos Blumberg frente al Congreso y a la Casa de la Provincia de Buenos Aires, voceros oficiales admitieron que no les preocupaba tanto ese tipo de protesta.
En cambio, lo que sí mantenía en vilo al área de Seguridad eran los piqueteros de Néstor Pitrola que intentaban ocupar el puente Pueyrredón.
El Gobierno considera que la movilización de Blumberg tiene rango político y es desde ese punto de vista que debe solucionárselo.
Los piqueteros violentos, por su parte, constituyen para el Gobierno una permanente provocación.
A tal punto les preocupan las derivaciones que pueden provenir de la violencia piquetera que con la aparición del joven empresario de Lanús Gabriel Gaita parece haber pasado a un segundo plano el irritante problema de los secuestros extorsivos.
Resta resolver, es cierto, el caso de la niña Fernanda de Entre Ríos y algunos otros de larga data como el ocurrido en Corrientes.
Pero el Presidente sabe que la seguridad en manos de Aníbal Fernández tendrá la respuesta que él espera para una sociedad anhelante y expectante de un clima de orden y seguridad.
Para Kirchner la distancia entre lo que era Beliz y lo que es Fernández en el tema de la seguridad, midiendo de uno a mil es mil.
Es por eso que ha podido dedicarse a otros aspectos de la realidad política que le son mucho más afines, como la economía y la convocatoria al Consejo del Salario.
El crecimiento de las exportaciones, señalado por el ministro Lavagna hace algunos días, ha sido explosivo.
Este detalle alienta al Gobierno a distribuir mejor la riqueza y, a su vez, a estimular el motorcito del modelo económico que es el consumo.
Si aumentan los salarios, crecerá el consumo y por lo tanto crecerá la demanda y las industrias tendrán que invertir porque la capacidad instalada en muchos casos ya está a más del 90 por ciento de su productividad.
Otro índice positivo que mostró el Gobierno en los últimos días ha sido el descenso del desempleo. Se han creado nuevos puestos de trabajo y ha ido cediendo la línea de desempleados que registraba la Argentina hasta el mes de julio.
Con esta batería de medidas basadas simplemente en impulsar el Consejo del Salario, aparte de todas las especulaciones y tironeos políticos que rodearon la convocatoria, el objetivo central de alentar el consumo está cumplido.
Ahora viene el desafío que es evitar que el mundo del comercio se lance en una carrera inflacionaria inútil y desdichada para la memoria de los argentinos.
Mientra tanto, se aproxima la visita del número uno del Fondo Monetario Internacional, el español Rodrigo de Rato, viejo conocido de la Argentina, que pasará por aquí de refilón en viaje a Chile donde participará de una cumbre de economistas.
Se reunirá con el Presidente el martes próximo y discutirá la postergación de pagos de alguna de las obligaciones que tiene Argentina.
Técnicamente las deudas de un país con el Fondo suelen dividirse en dos categorías: las ¨obligations¨ y las ¨expectations¨.
Las que pueden postergarse son las ¨expectations¨ y no las ¨obligations¨.
De esta manera, la Argentina podría postergar, si el fondo está de acuerdo, el pago de unos 1.500 Millones de dólares y pagar 1.000 Millones, que son ¨obligations¨.
Con este desahogo, el 20 de setiembre comienza el ¨Road show¨ de la propuesta Argentina ante los acreedores externos.
El acuerdo con las AFJP estaría muy avanzado, aunque no cerrado, según dicen fuentes del sector privado.
Lo que está en discusión no es el monto de la quita, sino cláusulas legales que impidan una acción penal contra las administradoras en el futuro.
Porque si los damnificados por la quita son grandes bancos, el problema legal y penal es menor porque se dirige a un gerente que mal gestionó la compra de bonos.
Pero en el caso de una administradora de fondos de pensión se trata de los ahorros de la ciudadanía y entonces lo que se está negociando es como encarar legalmente el acuerdo para que no pueda haber una acción penal contra los que manejaron los fondos de los futuros jubilados.
Aquí es donde chocan los negociadores del sector privado con los del ministerio de Economía. Y ese es el punto de fricción que impide tener ya un acuerdo global con las AFJP que le daría al Gobierno un 20 por ciento de acreedores privados aceptando la quita.
Algunos analistas, como el miembro del directorio del Banco de Londres, Simón Blejer, afirmó que ¨si los bancos internacionales aceptan la quita se llegará a casi un 80 por ciento de aceptación¨.
Con este panorama de una situación económica con los índices en positivo y con la seguridad en manos de un hombre ejecutivo y de alta sensibilidad política, el Gobierno empezará ahora a tejer su estrategia electoral en la gran caja de resonancia que tiene el país: la ciudad de Buenos Aires.
La líder del ARI, Elisa Carrió, como siempre puntea en las encuestas, pero la estrategia de los peronistas metropolitanos es, primero, ordenar el partido, que se encuentra intervenido y para ello piensan proponer como presidente del distrito a Alberto Fernández y como primer congresal al vicepresidente Daniel Scioli.
Sigue mencionándose como firme candidato a diputado nacional por la ciudad de Buenos Aires, dentro del peronismo, al canciller Rafael Bielsa, que recoge una buena imagen, según los sondeos de opinión.



