Según la ciencia védica, el propósito de la vida es expandir la felicidad. Pero Dónde buscar la felicidad en los difíciles tiempos actuales? Es obvio que no podemos buscarla ¨afuera¨. Más bien hay que hablar de una felicidad interior, no ligada a tener éxito, dinero, afectos o poder. (Este tipo de felicidad es efímera a veces).
La alegría de existir tiene que fluir de nuestro interior. La meditación puede ayudar. Y la risa es, sin duda, una saludable meditación. Porque cuando reímos de verdad, desaparece la mente, dejamos de pensar, y si al reír pensamos, entonces es risa forzada, fingida, no fluye.
Cuando progresamos en la meditación, la risa y el llanto están a flor de piel. Fluyen con nosotros y eso es muy bueno. (Para el Ayurveda reprimir la risa y el llanto causan desequilibrio mente-cuerpo).
La risa fortalece el sistema inmunológico, produce un masaje abdominal profundo, genera endorfinas y es gratis.
La risa promueve y es medicina.
En algunos monasterio Zen, los monjes comienzan y terminan el día riéndose.
Si vamos a esperar tener un motivo para reírnos, es probable que la vida pase y no lo encontremos,
Reír y llorar son dos caras de una misma moneda, de un mismo fenómeno: ser sincero y auténtico. Solo la persona que sabe llorar sabe también reír. Eso es estar vivo.
Como dice Chopra: ¨La risa es síntoma de espiritualidad. La risa es el néctar de la conciencia del momento presente¨.
Aprender a reír de nosotros mismos es el primer paso.
Bioquímica Mónica Alicia Rímoli
Estudiante de Postgrado en Medicina Ayurveda



