Llegamos a febrero, mes del amor y explota todo de corazones, rosas y color rojo. Las vidrieras, las redes sociales, nos inundan de promociones para disfrutar en pareja, una oferta sin fin de actividades y propuestas para realizar y regalar a quién amamos.
Muchos debates se abren sobre un tema del que mucho se habla pero que, en verdad, sabemos poco… El amor.
De acuerdo con el lugar desde donde nos paramos a mirar, la respuesta a la pregunta inicial, podrían ser dos.
Pensando en nuestras parejas, estables u ocasionales, podríamos pensar que el amor NO siempre está relacionado con la sexualidad o, al menos, no siempre estaría relacionado con las relaciones sexuales.
Sin embargo, pensando en una sexualidad integral, placentera y saludable; que abarque a todas las personas, estando en pareja o no, la respuesta sería un rotundo ¡SI!
¿Por qué? Porque hay un amor central, el amor que deberíamos trabajar y cultivar a diario para tener vínculos saludables, que DEBE estar presente en todo momento y mucho más importante aún si nos referimos a la sexualidad. El amor propio.
¿Lo pensaron de ese modo alguna vez? ¿Cuándo fue la última vez que hicieron algo para Uds. mismos/as? ¿Tenemos en claro qué cosas deseamos? ¿Qué cosas nos dan placer? ¿Me siento cómodo/a conmigo mismo/a? ¿Nos miramos a los ojos y nos decimos cuánto nos queremos? ¿Trabajamos para cultivar nuestra autoestima?
Tener nuestro amor propio elevado nos permitirá, entre otras cosas, valorarnos. Poder reconocer amores o vínculos tóxicos, observar de manera crítica al amor romántico; ese que nos venden en los cuentos de hadas que dice que debemos encontrar nuestra "media naranja" para estar completos; en lugar de decirnos que en el amor saludable cada parte aporta su ser completo para sumar, compartir y multiplicar junto a otra persona. Entender al amor desde la felicidad y no desde el sufrimiento. Escucharon alguna vez el refrán ¿Quién bien te ama te hará llorar? Terrible.
Conocernos en profundidad, saber qué deseamos y qué cosas nos dan placer, nos permitirá tener una sexualidad libre, respetuosa y por sobre todo placentera.
Si hay algo que debemos admitir, es que amar no siempre es fácil. Requiere valentía, requiere acción, compromiso y también un alto sentido de la humildad y de la responsabilidad. Requiere entrenamiento y práctica. Pero sin dudas vale la pena intentarlo.
Dra. Romina Barraza, Sexóloga (MN: 154156 - MP:552214) - Centro Médico Rawson - cmrawson.com.ar - Tel. 03489-290440 / Whatsapp: 03489-555606



