Fue una pobre y triste media
la que dio origen al sueño,
de aquel purrete pequeño
que dentro del corazón,
alentaba una ilusion
y en cumplirla puso empeño.
.
Una media que volara
tal vez de algún tendedero,
y él, que en sus años primeros,
de juguetes fue carente,
ingenioso y ocurrente
la trabajó con esmero.
.
Fue llenándola de trapo
al que mezcló con papel,
moldeando consiguió hacer
una precaria pelota,
y en alguna parte rota
primero aprendió a coser.
.
Cuando ya la tuvo lista
la besó como a su madre,
quería esa misma tarde
presentarla en sociedad,
tan grande era su ansiedad
que hasta Dios quiso ayudarle.
.
Llegó corriendo a la esquina
donde se reunía la barra,
con la pelota apretada
fuertemente contra el pecho.
Pibe lindo que habías hecho?
Tu destino te llamaba.
.
Fue con ella que aprendió
a tirar una pared,
que el tapial al devolver
se la dejaba servida
y al arquero en su salida
siempre logró sorprender.
.
Y fue por ella también
que él aprendió a gambetear,
siempre supo que al diblear
desairando al oponente
se iba acercando a la fuente
que un dia lo haría triunfar.
.
Desde esa tarde ya nunca
carecieron de alegría
pelota que se romía
él feliz la reemplazaba
cuantas medias extraviadas
en su conventillo habia.
.
Cuantas palizas al perro
que cargaba con la culpa.
si hasta le pedía disculpas
pero su causa era el,
en el mundo de los pobres
la vida siempre es injusta.
.
Muchas pelotas pasaron
con el tiempo por sus pies,
cuántos partidos después
disputó en grandes estadios
y fue su gran corolario
la selección con la diez.
.
Pero él jamás se olvidó
donde comenzó la historia
mantuvo viva en su memoria
esa pelota de trapo.
Por eso yo lo destaco
Ella, lo llevó a la gloria.
Manuel Gutiérrez; Intregrante de C.A.L.



