Este día Internacional de la Mujer es para observar la mitad del vaso lleno en el problema de GÉNERO, y también destacar lo que está pendiente para trabajar.
Porque aunque el discurso de la superioridad masculina está en entredicho, el poder de la masculinidad como modelo sigue siendo enorme; las creencias tradicionales oscurecen y tapan las injusticias, hacen ver como natural lo que es maltrato, aplauden las conductas masculinas y censuran a la mujer que asume otras competencias, que no son fácilmente aceptadas, ya que implican un desafío a lo "dado", y son aun menos aceptadas por los varones, que se afanan en resaltar las ventajas masculinas en relación con las mujeres. Muchos no obstante se enfrentan el dilema ético de cómo posicionarse frente a esta injusta situación, otros comienzan por sentir una ambivalencia ante la base de la socialización masculina, hasta llegar a la deconstrucción paulatina de esa forma de masculinidad.
El Observatorio de Equidad de Género es la herramienta para debatir sobre la agenda de equidad de género en la gestión pública e incluir propuestas desde el movimiento de mujeres, articulando con las organizaciones académicas y referentes sociales. La Mesa intersectorial de Género brinda un conocimiento acerca de las posibilidades y dificultades para quienes sufren crisis de violencia. El Observatorio del Defensor del Pueblo de la provincia de Buenos Aires recibe solicitudes de intervención y/o de asesoramiento sobre situaciones de violencia de género de toda la provincia, las cuales son ingresadas de manera presencial, telefónica o vía web.
Para atacar la base que sostiene las demás violencias, hay que ir a deconstruir esa violencia simbólica existente ACEPTADA EN LA BASE DE LA SOCIEDAD. Los controles por varones hacia mujeres, un humor sexista, micromachismos, como menosprecio ante las emociones, crítica por lo estético y sexual, descalificación en lo intelectual, sea mediante indiferencia o falta de colaboración en las responsabilidades compartidas, humillación, gestos INVISIBLES, tomados como NATURALES. Y lo grave es que hay normativa, y herramientas judiciales para atacar las violencias visibles, pero no hay Dispositivos suficientes para ir deconstruyendo la invisible y tenemos que encaminarnos a la prevención ocupándonos de ésta, para NO TENER QUE HABLAR más DE FEMICIDIOS.
Estas violencias cotidianas son invisibles para sus propias víctimas, y mediáticas, expandida por los medios, y redes. Es entendida no como un tipo de violencia, sino como una manera continua de pensar y actuar, que naturaliza y reproduce la subordinación. Rita Segato, antropóloga, Profesora Emérita de Brasilia e investigadora, feminista notable, expresa que la violencia simbólica es sutil, y sostiene todas las formas de jerarquía social masculina y reproduce las desigualdades.
La TV es el medio más entretenido, informativo, cercano a la gente; sin embargo, también es considerado el más sensacionalista. La percepción de cómo la televisión muestra la mujer es en general negativa. Las redes, un medio rápido y masivo, también han agudizado conflictos en nuestra sociedad, porque permiten agredir y discriminar sin interacción cara a cara, y muchas veces se ocultan tras perfiles falsos y dan rienda suelta a la violencia con imágenes o palabras negativas que menosprecian, especialmente por género o raza. Hay páginas web "especializadas" que reproducen los estereotipos sexistas.
Y sobre estos estereotipos, modelos, costumbres, que dan base a la violencia simbólica hay que trabajar en los Observatorios esta base social, y Dispositivos y Talleres desde los distintos grupos sociales, laborales, Instituciones públicas y privadas, para que no se llegue aquélla última etapa de perder la vida. PORQUE NOS QUEREMOS VIVAS.



