Desde los sistemas online de gestión de clases hasta la aplicación de biométricas e inteligencia artificial en los procesos de aprendizaje, una vez superado el coronavirus dejará un modelo educativo con infinitas nuevas posibilidades.
A comienzos de 2020, el cierre obligado de jardines, escuelas y universidades empujó a la mayoría de los países a un sistema de enseñanza remoto. Los proyectos educativos apelaron a las videoconferencias, a los softwares de aprendizaje y otras soluciones digitales para asegurar su continuidad.
Pero estas medidas de emergencia evidenciaron a la vez las barreras para la adopción del aprendizaje digital y de la educación facilitada a través de la tecnología, en especial en aquellos sectores de la sociedad con menos recursos.
Muchos estudiantes no tienen acceso a los dispositivos que se requiere o la infraestructura de conectividad adecuada. E incluso aquellos que tienen mayores oportunidades han encontrado la experiencia de la enseñanza remota incómoda e inadecuada.
La falta de financia-miento para ampliar la infraestructura, las complejidades en el desarrollo de tecnología a gran escala y la resistencia al cambio son solo algunos de los factores que previenen que la industria de la educación entre de manera definitiva a la era digital.
Aun cuando son varios los establecimientos públicos y privados que han abierto sus puertas para jornadas flexibles y con medidas de cuidado, todavía son mayoría los que mantienen una cursada híbrida o cien por ciento a distancia. Además, nada descarta que la pandemia recrudezca y más restricciones sea necesarias.
Ante este panorama, la industria de la educación mundial está explorando cómo hacer un mejor uso de la tecnología para una optimizada experiencia de aprendizaje. La educación es un legado, un campo en donde a menudo requiere años -también generaciones- implementar cambios a gran escala en los métodos, prácticas y modo de funcionamiento.
Y mientras la tecnología aplicada a la educación tiene el potencial para transformar las escuelas, presenta algunos desafíos incluyendo la privacidad, altos costos para las instituciones, dificultades de accesibilidad y falta de entrenamiento, entre otros. Retos que deberán ser abordados junto a la implementación de herramienta tecnológicas en las aulas, cuyas tendencias más destacadas se repasan a continuación.
1. El aprendizaje online incrementa la accesibilidad e invita a más alumnos
Con el COVID-19 forzando una digitalización acelerada, es difícil imaginar un futuro donde el aprendizaje online no sea un componente central en la educación y la enseñanza. Y las nuevas plataformas incurren en diferentes ámbitos.
Los sistemas de gestión del aprendizaje como Google Classroom ganan popularidad. De hecho, dicha aplicación duplicó usuarios entre marzo y abril del 2020. Estos sistemas centralizan la gestión del aprendizaje: se pueden dar clases virtuales, compartir contenidos y conectar con los padres.
Los cursos masivos online también están cada vez más incrementando su oferta. Es la conocida capacitación a distancia, pero potenciada por el contexto. Plataformas como Udemy han visto incrementada su demanda de entrenamiento en 425 por ciento de febrero a marzo del año pasado.
También están ganando espacio los softwares destinados a la enseñanza después de clase y el tutelaje de alumnos.
2. La realidad virtual y aumentada incrementan el interés mientras reavivan el aprendizaje
La realidad virtual crea un inmersivo ambiente 3D que el usuario puede explorar. Por su parte, la realidad aumentada superpone elementos digitales como imágenes, sonidos y texto en el alrededor. Ambas tecnologías pueden ser aplicadas de forma individual o combinada en el ámbito educativo. Algunas experiencias las ofrecen Google Expedition, MEL Science, Floreo, Aug That! y ZSpace.
3. Biométricas y reconocimiento facial para mejorar la atención y la seguridad
Las tecnologías biomé-tricas permiten escanear partes del cuerpo como los ojos, las huellas digitales y el rostro para identificar a un estudiante. En los campus o establecimientos de gran tamaño, estas aplicaciones sirven tanto para registrar el ingreso o egreso de los alumnos como para asegurar que están prestando atención en clase. Además, pueden incrementar la seguridad de los estudiantes, alertando a los directivos y padres si un chico no llegó a tiempo.
Por otro lado, el reconocimiento facial puede hacer un seguimiento de la atención del alumno durante una clase online y dar aviso si ha abandonado el curso.
En enero de 2020, el distrito escolar de Lockport en Nueva York se convirtió en uno de los primeros de Estados Unidos en adoptar el reconocimiento facial en sus ocho establecimientos en un esfuerzo por prevenir los atentados con armas y los ataques sexuales.
4. "Gamification": usar elementos de los videos para hacer interactivo el aprendizaje
La "gamification" está dirigida a incrementar el nivel de motivación e interés de los estudiantes incorporando elementos de los videojuegos como las historias por niveles, la resolución de problemas y la acumulación de puntaje e insignias.
Diseñando determinadas lecturas como juegos, los educadores animan a sus alumnos a enfrentar y completar diferentes desafíos y objetivos. Esto promueve un mayor interés por las actividades y puede contribuir a que los estudiantes retengan lo aprendido de forma más eficiente. También ayuda a que los chicos se enfrenten a contenidos que pueden considerar aburridos o sin diversión. Microsoft Ribbon Hero y Duolingo son dos alternativas que exploran este camino.
5. La inteligencia artificial para tomar decisiones basadas en datos e incrementar la eficiencia
Algunas instituciones en el mundo están empezando a usar la inteligencia artificial para personalizar el aprendizaje, mejorar la retención de contenidos e incrementar la accesibilidad de las lecciones. Por ejemplo, la empresa estadounidense Knewton crea tecnologías de aprendizaje adaptativas para la secundaria. Uno de sus programas permite detectar baches en el conocimiento y contribuye a fortalecerlos. De manera similar, la compañía china Squirrel AI Learning ofrece una plataforma para el tutelaje después de clase que puede analizar la competencia de un alumno en 500 aspectos del conocimiento a partir de solo 25/30 preguntas.
6. Los entornos inteligentes incrementan la potencialidad de los dispositivos y datos para una experiencia conectada
Un entorno inteligente es un espacio conectado de forma digital, donde los dispositivos y datos se reúnen para proveer un experiencia de aprendizaje más intuitiva. Dispositivos como celulares, computadoras, tablets y relojes inteligentes son parte de la vida de las personas. Conectándolos en una sola red, las instituciones educativas pueden mejorar su funcio-nalidad y facilitar la concreción de metas.




