Se ha demostrado que la colonoscopia es eficaz para prevenir el cáncer de colon y salvar vidas, mediante la detección y eliminación de pólipos, que son los precursores del cáncer de colon.
Una ventaja clave de esta técnica es que durante el mismo examen se puede identificar y extirpar esos pólipos. Los datos recientes muestran que tanto el número de casos nuevos de cáncer de colon como las muertes por la enfermedad disminuyen cuando la colonoscopia se realiza de acuerdo con las pautas establecidas.
La colonoscopia no suele ser dolorosa. Se realizan usando sedación endovenosa, donde el paciente se siente cómodo y no tiene dolor. El tipo de sedación más común también tiene un efecto amnésico leve, por lo que la mayoría de los pacientes ni siquiera recuerdan el procedimiento.
Requiere una preparación intestinal, esto implica tomar un laxante que causa diarrea temporal durante varias horas. Los métodos de preparación eliminan las heces del colon. Un colon limpio es esencial para permitir un examen cuidadoso.
Existen otros métodos alternativos para examinar el colon, como Colon por enema con doble contraste y Colonoscopia virtual, requieren igual una preparación intestinal el día antes del examen, pero se realizan sin sedación y si sugieren la presencia de pólipos o cáncer, se requerirá una colonoscopia convencional que tiene mayor sensibilidad y es la única prueba que es tanto diagnóstica como terapéutica.
El riesgo de desarrollar cáncer de colon de por vida es aproximadamente del 6% (hombre o mujer). Su riesgo se duplica si un familiar de primer grado (padre, hermano o hijo) tuvo cáncer de colon o pólipos después de los 50 años, y es mayor si se diagnosticaron a una edad más temprana o si más miembros de su familia son afectados. Ciertos trastornos hereditarios como los síndromes de poliposis y el cáncer colorrectal hereditario sin poliposis, pueden aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de colon, pero son poco frecuentes. Otros factores de riesgo importantes incluyen la obesidad, el tabaquismo, las enfermedades inflamatorias del colon como la enfermedad de Crohn, la colitis ulcerosa y el consumo excesivo de alcohol.
Si no tiene síntomas colorrectales, antecedentes familiares de cáncer de colon, pólipos o enfermedad inflamatoria intestinal, la evidencia reciente sugiere que se debe comenzar a realizar pruebas de detección a los 45 años, ya sea hombre o mujer, ya que afecta a ambos por igual.
Si un familiar de primer grado (padre, hermano o hijo) ha tenido un pólipo precanceroso o cáncer de colon, la pauta general es comenzar la detección 10 años antes que la edad más joven del familiar con cáncer de colon, o a los 40 años, la que sea más joven.
Se ha determinado que la colonoscopia es extremadamente segura cuando la realiza un gastroenterólogo bien capacitado. En raras ocasiones existen algunas complicaciones, inherentes a esta práctica diagnóstica, que puede requerir tratamiento adicional.
Hay que sopesar estos riesgos bajos con la complicación mucho más frecuente de desarrollar cáncer de colon si NO se realizan las pruebas adecuadas.
Dr. Guillermo Almada. Especialista jerarquizado en Gastroenterología (M.N.: 83631 / M.P.: 54066) - Centro Médico Rawson - cmrawson.com.ar - Tel. 03489-290440 / Whatsapp: 03489-555606



