El útero es el órgano encargado de anidar al bebé en el caso de que produzca la fecundación. Podemos dividirlo en 2 porciones bien diferenciadas: el cuerpo y el cuello uterino o cérvix. En esta oportunidad hablaremos de éste último.
Se podría decir que el cuello uterino es la puerta de entrada a la cavidad uterina. Ya que posee un orificio que se abre a la cavidad vaginal, por un extremo y hacia el útero propiamente dicho por el otro. Debido a ésta ubicación, se encuentra expuesto a todo tipo de enfermedades de transmisión sexual. Una de ellas es la infección por el virus del papiloma humano (HPV). Se sabe que este virus es el agente causal directo del cáncer de cuello uterino… pero no todo contagio con HPV terminara en cáncer, solo una pequeña proporción de contagiadas desarrollará la enfermedad.
El 85% de la población sexualmente activa se contagiara con el HPV. Pero la mayoría de las personas cursará la infección de forma asintomática. El porcentaje restante desarrollará lesiones pre-malignas y una ínfima porción finalmente cáncer. Este tumor es de crecimiento lento y presenta estadios precursores mencionados, que se detectan con el examen de las células del cuello uterino, comúnmente conocido como estudio de Papanicolaou. De ahí la importancia de incluir este examen en el chequeo ginecológico anual.
Una estrategia novedosa de prevención, basada en la premisa de que sin HPV no hay cáncer, es la búsqueda del virus a través de diferentes estudios (Test de HPV). Finalmente desde el año 2011 se incluye en el calendario de vacunación obligatorio, la vacuna contra el HPV para niñas (primero) y luego niños de 11 años.
Por lo expuesto estamos en condiciones de afirmar que el cáncer de cuello uterino es un real problema de salud pública, dado que afecta a población en su mayoría joven, está relacionado con la actividad sexual (y la prevención de las enfermedades afines) y con el acceso (o la falta de) al sistema de salud.
La concientización es una piedra angular en la prevención de esta patología, ya que su detección precoz no requiere recursos costosos, ni sofisticados. Aún así, en todos estos años de investigación no se ha logrado disminuir la mortalidad por este cáncer. Ya que cuando esta enfermedad presenta síntomas, (sangrado y/o dolor en las relaciones sexuales), se encuentra en un estadio ya avanzado generalmente no operable.
Es cierto que tal vez no sea posible erradicar al virus del HPV y debamos convivir con él, pero es menester poner en práctica estrategias para evitar el contagio, y la búsqueda de la infección, algo que la humanidad ha aprendido forzosamente hace un año.
Dr. Flavio Ronzani, Ginecólogo y Obstétrico (M.P.: 551764) - Centro Médico Rawson - cmrawson.com.ar - Tel. 03489-290440 / Whatsapp: 03489-555606



