Si bien hubo campañas en la que sumó menos puntos que en el inicio de la actual, siempre había logrado ganar antes. Además, el Violeta está teniendo su peor arranque goleador: apenas marcó dos tantos en estos ocho encuentros.
El empate 0-0 frente a Defensores de Belgrano del pasado martes generó dos marcas históricas para Villa Dálmine. Negativas ambas, por supuesto: es que el Violeta nunca en su historia estuvo sin ganar en las primeras ocho fechas de una temporada; y nunca había convertido tan pocos goles en esa misma cantidad de partidos.
Desde que se incorporó a los torneos de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), tres veces debió esperar hasta la octava fecha para conseguir su primera victoria, la cual llegó siempre con nuevo DT: en el Nacional B 1991/92 venció 2-0 a Maipú de Mendoza como local, cuando Roberto Resquín ya había reemplazado a Alejandro Semenewicz como entrenador; en la Primera C 2009/10 le ganó 1-0 a Midland cuando Claudio Bolli ya había sucedido a Walter Cataldo; y en el Torneo de Transición 2016 de la Primera Nacional se impuso 2-1 a Juventud Unida de Gualeguaychú cuando Walter Marchesi había agarrado el timón tras la salida de Jorge Vivaldo.
Esta historia no la pudo repetir Marcelo Franchini en su debut, por lo que el actual plantel ahora suma la máxima cantidad de partidos sin victorias en el inicio de un campeonato.
Sin embargo, su cosecha de puntos no es la peor, ya que ha logrado sumar seis unidades gracias a sus seis empates. Por ejemplo, en el recordado torneo de la Primera B de 1985, Villa Dálmine solo logró una victoria y un empate en las primeras ocho fechas. Mientras en otras tres oportunidades apenas alcanzó un triunfo y dos igualdades en sus primeros ocho juegos (fue en las temporadas 1987/88, 2009/10 y 2010/11).
En cuanto a la efectividad goleadora, es la primera vez que el Violeta marca solo 2 tantos en las primeras ocho fechas. Así "superó" el inicio de las campañas 1987/88 y 2009/10, cuando solo convirtió 3 goles en sus primeros ocho encuentros.
En el actual campeonato de la Primera Nacional, el equipo de nuestra ciudad anotó en apenas dos juegos: los empates 1-1 con Guillermo Brown de Puerto Madryn y San Martín de San Juan (conquistas de Maximiliano Pollacchi y Marcos Sánchez, respectivamente). Por ello es el conjunto con menos goles a favor del torneo, con la particularidad de que, al mismo tiempo, tiene la segunda valla menos vencida de la Zona B (recibió 5, apenas uno más que Defensores de Belgrano).
Igualmente, esto de marcar en apenas dos de los primeros ocho partidos ya le había ocurrido a Villa Dálmine: en el campeonato 2007/08 de la Primera C solo convirtió en las victorias frente a Lamadrid y San Martín de Burzaco, aunque en ambas ocasiones lo hizo por triplicado (3-1 y 3-0).
Son números y estadísticas que, a su manera, describen el flojo arranque de temporada que ha tenido el conjunto de nuestra ciudad en esta Primera Nacional. El domingo en Tandil tendrá la oportunidad de dejar atrás estos datos y, por qué no, establecer un punto de inflexión que le permita rebotar de este mal inicio como ocurrió, por ejemplo, en aquel inolvidable certamen de la Primera B de 1985.
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