En el Auriazul no están habilitados a entrenar grupal y presencialmente. Y tampoco tienen probables fechas de reinicio del campeonato.
Mientras los equipos de la Primera Nacional, la Primera B Metropolitana y la Primera C ya han retomado sus entrenamientos grupales y presenciales, la menor de las divisionales de ascenso de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) todavía espera.
La Primera D es la única categoría amateur y, por ende, está considerada de una manera "diferente" en este contexto de pandemia. De hecho, estuvo tres meses parada hasta iniciar su temporada 2021. Y ahora, después de las dos primeras fechas del Torneo Apertura, volvió a quedar en "stand by" con las medidas sanitarias que había dispuesto el gobierno nacional.
Este parate cortó el gran arranque que había tenido Puerto Nuevo: con sus victorias sobre Muñiz y Juventud Unida, el Auriazul fue el único que venció en sus primeras dos presentaciones y por eso se erigió como solitario líder del campeonato.
Ahora, sin poder desarrollar entrenamientos en el predio del barrio Don Francisco ni con fecha estimada de retorno a la competencia, el cuerpo técnico que encabeza Gastón Dearmas decidió confeccionar rutinas personalizadas para que cada jugador pueda desarrollarlas de acuerdo a sus posibilidades, tanto de horarios como de espacio.
A su vez, también hay un seguimiento individual de cada futbolista desde lo físico, lo táctico e, incluso, con participación del psicólogo deportivo que es parte del staff técnico. Siempre a la espera de precisiones por parte de la AFA respecto a los próximos pasos de una divisional que, lamentablemente, pareciera estar más relegada que de costumbre.
EL DT GASTÓN DEARMAS ESPERA PRECISIONES PARA ESTABLECER UNA PLANIFICACIÓN DE CARA AL REGRESO DE LA COMPETENCIA (FOTO: ANDRÉS RAJOY).



