La gran mayoría de los candidatos tiene solo una cosa en mente al crear su CV: que sea atractivo e impresionante.
Sin embargo, al filtrar y seleccionar los CV de los candidatos que aplicaron a una posición, lo que los reclutadores hacen es tomar cada CV y compararlo con la descripción del puesto para decidir quiénes cuentan con la experiencia y las habilidades específicas para la posición y quiénes no.
Adaptar tu CV a cada puesto de trabajo y cada tipo de empresa representa un trabajo adicional, sí. Pero también implica un aumento exponencial en el número de entrevistas que podrías conseguir y, en realidad, ¡no es tan complicado como parece!
Si querés aprender cómo adaptar tu currículum a cada puesto de trabajo, ¿qué esperás?, seguí leyendo:
¿Por qué personalizar mi CV?
El equipo encargado del proceso de reclutamiento en una organización es responsable de revisar cientos de CV en respuesta a una nueva oferta laboral y tu CV es solamente uno más de ellos.
Para facilitar este arduo proceso de evaluación, la mayoría de las organizaciones emplean herramientas digitales de selección como sistemas de seguimiento de candidatos (ATS o Applicant Tracking System en inglés) o utilizan métodos humanos de escaneo rápido.
Ambos procesos priorizan palabras claves para hacer la selección. Es decir, que sin importar quién haga el filtrado, un humano o un software, la única forma de superar esta instancia es tener un CV que contenga la mayor cantidad de palabras clave.
Y la mejor forma de asegurarte de que el contenido de tu CV contiene estas keywords, es ¡adaptarlo a cada oferta laboral específica!
¿Cómo adaptar mi CV general?
1. Analizá la oferta laboral
Leé atentamente la oferta laboral a la que querés aplicar, prestando especial atención al título del puesto, los requisitos y las responsabilidades e identificá las palabras o frases que se repitan en la descripción del puesto.
Luego, tomate el tiempo de comparar las habilidades que se mencionan en la oferta contra las que vos poseés. Incluso podés hacer una lista, para más adelante asegurarte de incluirlas en tu CV.
2. Revisá tu objetivo laboral
El objetivo de tu CV debe mencionar el rol en el que te desempeñás, incluir algunas de tus habilidades clave y comunicar lo que esperas lograr con tu trabajo.
Así que, tomá la información que recopilaste de la oferta laboral y adaptá este párrafo incluyendo esas palabras clave para dejar en claro por qué serías el candidato ideal para este puesto de trabajo.
3. Hacé coincidir el título del puesto de trabajo
En la parte superior de tu CV, justo debajo de tu nombre, debés incluir el título del rol que cumples o deseas cumplir. Si este título es el mismo que la organización incluyó en la oferta laboral, no tenés que hacer ningún cambio. Pero, si por el contrario, el título es diferente o más específico, lo recomendable es que coloques este mismo en tu CV.
4. Editá tus habilidades y experiencias
Este es el momento de usar esa lista que hiciste con tus habilidades y las requeridas por el puesto de trabajo e incluirlas en tu CV. Asegurate de ser lo más específico y explícito posible, ¡recordá que hay altas probabilidades de que sea un software el que escanee tu CV!
Además, aunque es posible que tengas una lista de experiencias y habilidades que quieras incluir, recordá que es mejor contar con un CV más breve, así que no temas eliminar aquello que no es relevante a esta oferta en particular.
Fuente: https://www.bumeran.com.ar/



