Varias son las aristas que preocupan a la sociedad: según recientes encuestas la salud y la economía ocupan la cúspide. Pero un tema inherente y abarcativo es la educación. Sin ella no hay posibilidades de discernir, más allá de la instrucción y la sociabilización tan necesaria en los estratos más jóvenes de la pirámide poblacional.
La educación en su más amplio sentido nos da la posibilidad de "pensar" lo dado, de preguntarse y analizar la realidad. Sin ella, seriamos como un ejército de autómatas, sin discrepancias ni puntos de vista diferentes.
Flavia Terigi, Licenciada en Ciencias de la Educación (UBA). Doctora en Psicología (Universidad Autónoma de Madrid). Magister en Ciencias Sociales con Orientación en Educación (FLACSO). Profesora para la Enseñanza Primaria; Investigadora Categoría I en Argentina. Investigadora- Docente Regular en la Universidad Nacional de General Sarmiento, donde es Investigadora en su trabajo titulado "La escolarización secundaria de adolescentes y jóvenes: políticas educativas y trayectorias escolares en el Conurbano bonaerense" nos introduce en posibles alternativas de escolarización, aplicables al momento que atraviesa nuestro país; enfatizando en "las iniciativas para asegurar las trayectorias escolares de los más pequeños; la inclusión entendida como garantía de aprendizajes y no como mera presencia en la escuela".
Propone agrupamientos flexibles de acuerdo a conocimientos previos de los estudiantes. Advirtiendo que las escuelas de gestión social podrían ser la punta de lanza. Así, propone reagrupamientos que respeten los cuidados que probablemente continúen tras la aplicación de la vacuna, y que permitan pensar en "esquemas rotativos e inclusive en esquemas individualizados". "Quizás tengamos que proponernos seriamente comenzar a aprender algo sobre los saberes didácticos construidos en situaciones de enseñanza en la que la enseñanza simultánea es oficialmente imposible: el plurigrado de la escuela rural pequeña o las escuelas de gestión social", ejemplifica.
En el mismo sentido de búsqueda de alternativas que contrarresten "la no educación", el modelo educativo híbrido se configura como una alternativa a los típicos métodos de enseñanza, mediante un sistema a medio camino entre la clase tradicional y la educación on-line. Este método fue acuñado por Bergmann y Sams (2012), quienes con el deseo de apoyar a aquellos alumnos que por diferentes causas no podían asistir regularmente a clases, y diseñaron una estrategia didáctica en la que empleaban diapositivas y videos.
Para aprovechar las posibilidades que ofrece el modelo híbrido existen diversas metodologías que se pueden adaptar, una de las más recomendadas es el Aula Invertida. ¿En qué consiste?, en esta estrategia el docente se filma explicando el tema apoyándose en las diapositivas, para posteriormente compartir el video con los estudiantes. Cuenta con ventajas, ya que los alumnos que no podían asistir a clases, ni cuentan con conectividad para tener clases virtuales, tienen la oportunidad de ver videos en casa y poder adquirir los mínimos lineamientos educativos.
Terigi sostiene "que la inclusión educativa no sólo se realiza través de políticas socioeducativas (programas on line, comentarios en la escuela, infraestructura, becas, etc.) que compensen condiciones objetivas desventajosas, sino también a través de la modificación de prácticas de enseñanza".
Estas alternativas de no abandonar la educación serian tal vez un paliativo hasta tanto se pueda sostener la presencialidad en las aulas y no retroceder peligrosamente en la formación de los mas chicos.
Sergio Roses. Contacto: espacioplural@outlook.com



