En el marco del Día de la Seguridad Vial, el director de Tránsito y Transporte, Alejandro Barja, y el subsecretario de Prevención Ciudadana, Nerio Nogueira, informan acerca de la situación de la ciudad.
A través de la Dirección General de Tránsito y Transporte, las bases de datos recopiladas en la plataforma de seguridad que funciona en la Mesa de Enlace del CIMoPU y el Observatorio Vial Municipal, la Secretaría de Seguridad y Prevención Ciudadana puede analizar la situación accidentológica de la ciudad. Así, desde el momento que ocurre un siniestro vial cuenta con información que especifica el instante que ingresó la llamada de alerta, la comisión de bomberos, SAME, el tiempo de traslado, la recepción del hospital y la cantidad de personas implicadas. Asimismo, si el caso dejó heridos puede ser judicializado o, en el caso contrario, son actuaciones de índole civil.
Al respecto, el subsecretario de Prevención Ciudadana, Nerio Nogueira, manifestó: "Es loable destacar que toda esta información, desde hace cinco años a la fecha, es totalmente de índole municipal, siendo material de consulta para los análisis provinciales y nacionales." Por su parte, el director de Tránsito y Transporte, Alejandro Barja, agregó: "La accidentología tiene multicausalidades. Cada vez que ocurre un hecho desde el Municipio se realizan análisis para poder llevar a cabo políticas públicas de infraestructura y señalización que traten de evitar que se incrementen los siniestros".
En lo que respecta a los siniestros viales, Nogueira precisa que en lo que va del año se produjeron 423 siniestros, de los cuales 294 fueron con heridos, 120 sin heridos, 11 vuelcos y 8 víctimas fatales. Específicamente, los tipos de siniestro fueron colisiones, despistes, vuelcos y choques. Particularmente, 13 de los 16 siniestros viales en bicicleta dejaron heridos; 78 de los 103 siniestros viales en moto tuvieron heridos; y 59 de los 91 siniestros viales en automóvil terminaron con heridos.
En cuanto a las infracciones, las más cometidas en la ciudad son: circular sin casco (549), circular sin licencia de conducir (462) y circular sin seguro (449). Sobre la primera, Barja comentó que en el año 2018 realizaron un estudio, junto a la Universidad de Buenos Aires (UBA) y la Universidad Nacional del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires (UNNOBA), que reveló que 6 de cada 10 vecinos no usaban casco. Ante esto, comenzaron una campaña de controles diurnos y nocturnos, con las fuerzas de seguridad, realizando entre 4 y 5 operativos diarios. Lo cual impactó en el resultado de las nuevas mediciones que indican que 4 de cada 10 usuarios siguen sin respetar la norma. Acerca de la segunda, el director de Tránsito y Transporte expresó que detectaron que la gente adquiere el vehículo primero y luego tramita su habilitación para conducir: "Es una costumbre ya propia de comprar vehículos en la vía pública y no pasar por el registro de propiedad automotor a transferir ni ver en qué condiciones de multas o patentes esta ese vehículo". Finalmente, a pesar de que la totalidad de los usuarios sabe que debe circular con un seguro obligatorio, algunos aducen a que se olvidan de pagarlo o que por estar sin trabajo no lo tienen: "Este es un problema muy grave del que solo caen en la cuenta cuando pierden sus propiedades en un juicio o son embargados durante años en sus haberes ante un siniestro".
En lo que concierne a la pandemia, uno de los mayores desafíos que han tenido que enfrentar ha sido trabajar con el 50% del personal en la oficina de Tránsito y el sector operativo. Aun así, la baja circulación y la diagramación en base a los recursos humanos propició que se lo superara. Por otro lado, la Secretaría logró la sincronización de los operativos de las fuerzas nacionales, provinciales y municipales "para poder dar a la ciudadanía respuestas con un recurso humano continuamente en baja por la enfermedad". Además, en la oficina de Tránsito, trabajaron con un sistema de burbujas, que propició que sólo estuviera cerrado por 2 semanas y los vecinos pudieron gestionar su licencia casi sin demoras. La formación en educación vial de los nuevos postulantes debió continuar virtualmente: "Este fue sin dudas un gran paso dado con la Secretaria de Modernización del Estado Municipal para seguir avanzando en mejores servicios y de calidad".
A pesar de las adversidades que presentó la pandemia, continuaron trabajando de acuerdo a la diagramación prevista para cumplir las metas trimestrales y anuales establecidas. De esta forma, avanzaron en el terreno legislativo con el acompañamiento de las medidas por parte del Consejo Deliberante; en la solución del conflicto de circulación y nocturnidad del "campito"; en la circulación del tránsito pesado en la Nueva Costanera y el estacionamiento de la misma; y sentaron las últimas bases para la puesta en marcha del Observatorio Vial Municipal. Asimismo, eliminaron aproximadamente una hectárea de chatarra; en el transcurso de este año cambiaron casi 30 paradas de micros del casco céntrico "sumado a las paradas inteligentes que son un orgullo de nuestros estudiantes técnicos" agregó Barja; tuvieron un alto porcentaje de señalización y pintura demarca-toria de calles, escuelas, centros sociales y CAPS y recuperaron la pista para tomar los exámenes prácticos de manejo.
Basándose en los análisis realizados actualmente, que revelan una disminución de los siniestros viales con respecto a otros años, el director de Tránsito y Transporte comentó que les permite establecer que el 95% de los vecinos cumple la normativa y los requerimientos de circulación, situación que los impulsa positivamente a continuar bajando estos índices. Pese a que la distribución geográfica de la ciudad y la cantidad de vehículos por habitante conlleva una circulación intensa, Barja expresó: "Desde el Estado Municipal se va seguir trabajando para que este mínimo porcentaje de vecinos que conducen de manera inapropiada y temeraria, revean sus actitudes y no expongan a vecinos y familiares a momentos de dolor que conllevan las situaciones de siniestros viales".
"La siniestralidad vial es como la pandemia que vivimos a nivel mundial. Depende de cada uno de nosotros, debemos cuidarnos y a los demás, evitando hechos graves, ya que, debemos priorizar que los recursos de la salud pública estén destinados al cuidado intensivo de las personas que padecen COVID-19. Ese es nuestro trabajo y deseo" concluyó.
"La siniestralidad vial es como la pandemia que vivimos a nivel mundial. Depende de cada uno de nosotros, debemos cuidarnos y a los demás" expresó Alejandro Barja.
Uno de los mayores desafíos que han tenido que enfrentar ha sido trabajar con el 50% del personal en la oficina de Tránsito y el sector operativo.



