Siempre pasa que te quedan pendientes salidas de pescas con algunos amigos que por diversos motivos y a través del tiempo no se llevan a cabo, por lo cual me propuse en esta etapa que nos toca vivir llevarlas a cabo sin prisa pero sin pausa de a una por semana.
De esta manera una de esas pescas pendientes la tenía con Néstor Alfredo (Pichi) Palacios, con quien además tenemos algún parentesco cercano. La mañana del día martes se presentaba ventosa y promediando las 7:15 horas pasé a buscarlo a Pichi por su casa en el Barrio Banco Provincia, para dirigimos primeramente a Carnadas El Toro de ruta provincial Nº6 y Calixto Dellepiane donde nos proveímos de unas buenas porciones de mojarras vivas. Sin dudas las mejores de la zona en calidad y cantidad.
Nuestro viaje ya de costumbre continuó por ruta provincial Nº6 hasta la vecina localidad de Zárate, en donde ingresamos a la rotonda y empalmamos la ruta Nº12 para de esta manera pasar por el peaje del puente Zárate Brazo Largo y de ahí continuar nuestro viaje hasta las instalaciones del Camping Recreo Keidel, que es donde tengo en guarda a Gino, mi embarcación.
Quitamos las lonas cobertoras de la embarcación, procedimos a cargar todos los elementos de pesca: carnadas, equipos de filmación y fotografía, así como también la conservadora con algunas bebidas gaseosas y sándwich para pasar el mediodía. Una vez en el agua y motor en marcha lenta, salimos río abajo hacia la zona de los muelles de los pantanos donde nos amarramos a unos palos de muelles viejos que quedaron en la zona después de la última creciente. Aquí procedimos al armado de nuestros equipos, los que como siempre están compuestos por cañas telescópicas de hasta cuatro metros de longitud, reeles frontales y del tipo huevito con capacidad de unos ciento cincuenta metros de multifilamento. Las boyas que utilizamos fueron en principio de colores claros como verdes limón y chupetonas de color blanco con celeste en madera balsa, confección del maestro Aldo Bigatton de Laguna Larga, en la provincia de Córdoba, con anzuelos Sasame y Mustad rematados con encarnes de mojarras vivas.
Soltamos finalmente el cabo de la embarcación y nos largamos al garete que era suave y nos sacaba de a poco río afuera. Atrás nuestro las boyas nos acompañaban sin necesidad de un ancla de capa. En esta primera bajada desde el muelle de los pantanos hasta la boca del Doradito levantamos dos hermosos pejerreyes y un chafalote, aunque esta pasada fue poco productiva sabemos que la semana pasado dio un rinde muy bueno en cantidad y calidad, siendo una dama la que en una embarcación acompañada de su esposo logró un ejemplar de 1,200 Kgs, ante la mirada atónita de muchos pescadores.
Motor en marcha entonces y a buscarlos por otro sector, de esta manera navegamos hasta las inmediaciones de la boya 167 antes de la boca de la laguna. Aquí me acerqué lo más que pude a la costa y sector de juncales, teniendo siempre en cuenta la gran bajante que hay en nuestros ríos. Ya cuando el ecosonda me marcó una profundidad de unos sesenta centímetros corté la marcha para iniciar la gareteada. Reacondi-cionamos las carnadas y líneas al agua, los piques y corridas de nuestras boyas no se hicieron esperar marcándonos la presencia muy activa de los pejerreyes en este sector. Si bien los portes aquí en la zona más playa eran medianitos, a medida que salíamos llevados por el viento río afuera los piques eran menores pero de portes que se incrementaban notablemente, con ejemplares que llegaron a rondar los 36 a 40 centímetros.
En una de las clavadas se hundieron todas mis boyas, me parecía demasiado para ser un pejerrey pero de serlo era ¡el Pejerrey!, pero como de costumbre prendí a un ejemplar de pati de aproximadamente un kilo y medio de peso el que lógicamente con el equipo pejerreyero dio una pelea extraordinaria. Algunas embarcaciones al ver nuestro resultado comenzaron a copiar nuestra gareteada, la que por nuestra parte la terminábamos pasando el medio del río y volviendo a la costa entrerriana para copiarla de nuevo.
Los resultados eran siempre los mismos, contra la costa y sector más playo pejerreyes medianitos de unos 15 a 20 centímetros, incrementándose los tamaños a medida que el viento nos sacaba río afuera. Observando mi puntero veo que cerca de él se produce un borbollón, aparentemente de un pejerrey de los grandes. Comienza a correr el puntero, dejo que lleve para que el pez coma antes de clavar, pero a su vez en la última boya se produce una explosión en el agua como una gran zambullida y ahí si se produce la clavada inminente. Comienzo con la difícil tarea de arrimar a la embarcación a un doblete que por lo que pude apreciar eran los dos de excelente calidad. Al tenerlos ya a tiro de bonetearlos me incliné primeramente por el de la última boya dado el tamaño de este pejerrey, el del puntero igual subió a bordo pero sin necesidad de bonetearlo. Conclusión: el primero se trató de un ejemplar de 49 centímetros y 890 gramos de peso y el segundo en cuestión marcó los, nada despreciables, 42 centímetros de longitud.
Sin dudas habíamos encontrado el cardumen y al terminar y copiar la gareteada los resultados seguían siendo excelentes. Como les comento con ejemplares de todos los tamaños y los que se inclinaban más que nada por el ofrecimiento de mojarras vivas en los anzuelos, entremezclados obtuvimos algunos piques y capturas de chafalotes y sardinas en las brazoladas más largas, las que nos vinieron muy bien para filetear y preparar para otra jornada de pesca.
Promediando las 13:30 horas el viento se cortó por completo y el pique si bien no se cortó se puso muy remiso. Bajamos brazoladas, reacondicio-namos las carnadas, pero de todas formas ya no era lo mismo. Por nuestra parte habíamos llegado al sector de pesca en la boya 167 a las 10 de la mañana y hasta que se cortó el viento promediando las 13:30 horas pudimos contabilizar 58 capturas de pejerreyes de todos los tamaños, nada mal para este comienzo de temporada 2021 en aguas de nuestro querido Paraná Guazú.
Si bien sabemos que los cardúmenes de grandes pejerreyes siguen remontando el gran Paraná para desovar, en nuestra zona suelen quedarse los de mediano portes que van de los 18 a los 30 centímetros durante mucho tiempo. Además se están realizando lindas pescas también desde los muelles en el Guazú, siendo uno de los más rendidores el del Camping Recreo Keidel sobre el Paraná Guazú y Pasaje Talavera en donde no son nada despreciables los portes y cantidades que se dan por caña. Otra posibilidad también para aquellos que no cuenten con una embarcación son las costas de dos lugares con posibilidades más que rendidoras: uno es el Camping El Lavarropas sobre arroyo Brazo Largo y el segundo el puente de hierro sobre el río Paranacito camino de tierra a Sagastume.
En nuestro programa televisivo Nº 883 de esta semana, te mostramos la primera parte de todo lo comentado en esta nota, en compañía de Néstor Alfredo (Pichi) Palacios. Además como todas las semanas nuestra clásica Galería de Fotos y videos TV 2021 enviada por nuestros televidentes. Este programa lo podes ver a través de nuestra página www.semanariopescador.com y en nuestro canal de YouTube.
Nuestro programa radial por FM Simple 97.3 mhz lo encontrás todos los días jueves en el horario de 20:00 a 21:30 horas con calificados corresponsales y especialistas, la participación especial y comentarios de Jorge Alberto Robson, con la dirección general de Luis María Bruno comunícate con nosotros a través del 03489-15-662887 también encontrarnos por www.semanariopescador.com.ar las 24 horas.
Con excelentes ejemplares de pejerrey nos recibió el Guazú



