Nicolás Ricci, estudiante de 5º año del Colegio Dante Alighieri, integra la formación titular del equipo argentino que nos representará en las próximas Olimpiadas Internacionales de Matemática.
A un tablero de ajedrez le quitan dos casillas esquineras en lados opuestos: el desafío es llenar lo que queda del damero con fichas de dómino -cada debe ocupar dos cuadrados- sin que ninguna se solape con otra ni exceda los márgenes. Un problema que exige al máximo la capacidad de razonamiento matemático del competidor. También su imaginación.
Retos similares este a punto de enfrentar Nicolás Ricci, estudiante de 5º año secundario del Colegio Dante Alighieri. Nico se prepara para disputar a finales de julio las Olimpiadas Internacionales de Matemática, integrando el sexteto titular que representará a Argentina en una competencia que tendrá a Rusia como sede, aunque por las restricciones de la pandemia de COVID-19 la participación será a distancia.
"Lo interesante y divertido de encontrar soluciones es que en el fondo son ideas que se te ocurren, no sabés de qué manera, pero son básicamente razonamientos matemáticos", comenta el joven estudiante en diálogo con La Auténtica Defensa. "Lo que hay detrás de cálculos, fórmulas y soluciones son ideas, y las Olimpíadas te proponen trabajar con ellas".
En esta competencia, de la que participan equipos de un centenar de países, los cálculos -aunque se permite en las soluciones- no se requieren: el principio rector es que cualquier persona con una comprensión básica de las matemáticas pueda comprender los problemas, sin importar la complejidad de las soluciones. Los organizadores afirman que así se alcanza una mayor universalidad y se crea un incentivo para fomentar el ingenio.
Para ser parte de la delegación nacional, Nico tuvo que superar instancias de selección zonales, regionales y a nivel país, poniendo a prueba su preparación al lado de chicos provenientes de prestigiosos colegios. El joven campanense tenía experiencia participando de procesos selectivos anteriores. Además en 2018 se había hecho con la medalla dorada en las Olimpíadas de Mayo, una competencia iberoamericana. Ahora el objetivo de representar a la celeste y blanca en Rusia 2021 le demandará varias horas de práctica previa, arrancando el próximo 22. Las Olimpíadas serán del 14 al 24 de julio, con las pruebas llevándose a cabo los días 19 y 20. "La creatividad será bastante importante", anticipa.
La pasión de Nico por los números comenzó cuando María Laura Cortez, hoy directora de la primaria de la Dante, lo invitó a sumarse a uno de sus talleres de matemática. Su primera competición fue en las Olimpíada Matemática Charito, dirigidas a alumnos de nivel primario. Con el tiempo, generó una predilección por la geometría y combinatoria. Todavía no sabe qué carrera universitaria seguirá cuando se gradúe el año próximo.
Nico señala que en las Olimpíadas Internacionales hay muchas medallas para distintas categorías y confiesa que no se hace la cabeza pensando en lucir una en su pecho porque el premio mayor ya lo ganó: estar ahí. Pero los números no son lo único que le interesa. Nico es cantante y siempre que puede pone a practicar sus cuerdas vocales. Junto a otros amigos del colegio -Franco Badaraco, Santiago Trevisán y Eliseo Álvarez- formó una banda de rock alternativo llamada "Nada es real". Igual que una abstracción.




