El lunes se conmemoró el 21º aniversario del hallazgo de la figura de la virgen que dio origen a la tradicional fiesta religiosa.
El año pasado evitó la conmemoración del 20º aniversario de su hallazgo. Sin embargo, este 2021 la Virgen del Rincón del Canchillo tuvo su tradicional fiesta de la mano de la comunidad de feligreses que se acercó a la iglesia que se construye en su nombre.
La liturgia religiosa fue oficiada por el padre Pipín y, si bien no contó con desfile gauchesco ni otras acciones que acostumbran a darle color al festejo anual, fue "muy emocionante" en palabras de los vecinos que estuvieron acompañando.
"El año pasado no hicimos absolutamente nada y este año estábamos con dudas porque nadie nos daba ni decía nada, pero sentí que la Virgen me pedía que había que hacerlo", contó Ana María Cesán, una de las coordinadoras del evento.
En diálogo con un cronista de LAD presente en el lugar, Cesán señaló que fue un festejo "sencillo, emotivo, aquí en nuestro barrio, simplemente con (el rezo de) un rosario, no con una misa, con el padre Pipín que fue una sorpresa". Y, con la voz entrecortada, afirmó: "Es una emoción muy grande lo que nos sucedió hoy".
La convocatoria a la liturgia se realizó por Facebook y WhatsApp. La peregrinación fue desde la sociedad de fomento del barrio Lomas del Río Luján hasta el lugar donde se construye una misa en honor a la Virgen del Rincón del Chanchillo, cuya imagen fue encontrada en un bañado a pocos metros del lugar el 20 de junio del año 2000.
Con esa misma imagen acompañando el trayecto, Cesán aseguró que caminaron "agradeciendo a la Virgen porque si bien hemos tenido enfermos por la pandemia todos han salido victoriosos, salvo una persona que tenía problemas de salud previos". También agradecieron que "la gente tiene trabajo y por eso en el barrio no necesitamos abrir comedores".
Por su parte, otra de las organizadoras del evento, Ana María Pons, reconoció que fue duro pasar el 2020 sin la tradicional celebración religiosa. "Extrañábamos el trabajo de otros años, la búsqueda de las cosas que se iban a necesitar en la fiesta, las peleas en la municipalidad a ver qué nos daban y qué no, y esta celebración tan simple llegó al corazón de todos", manifestó la vecina.
Y contó la solicitud especial a la Virgen este año: "Le pedimos a nuestra señora que nos de los medios, la fuerza y que venga gente joven para poder terminar su casita".
"El Canchillo" era el apodo del estanciero dueño de ese rincón de la ciudad en el siglo XVIII. Una línea de investigación histórica apunta a que la figura hallada en la costa de Río Luján podría pertenecer a un viejo oratorio dedicado a Nuestra Señora del Rosario construido allí durante la época colonial.
La liturgia religiosa fue muy emocionante, oficiada por el padre Pipín y acompañada por los vecinos.
Las coordinadoras del evento destacaron su emotividad pese a su simpleza.
Feligreses peregrinaron desde la sociedad de fomento del barrio agradeciendo por los vecinos que lograron recuperarse del COVID.



