Conclusiones generales de algunas de las crisis económicas de la historia. Final y sugerencias.
Llegó el momento de explicar por qué se consideró realizar esta investigación sobre crisis económicas ocurridas en distintos tiempos, países, economías y circunstancias políticas de gobierno. Los análisis de los fracasos de estas experiencias, deberían dar el aprendizaje necesario para no cometer los mismos errores, determinando las causas y los efectos que no deberían producirse, a fin de evitar las crisis, principalmente las que surgieron en estados democráticos de gobierno y otros sistemas que afectan principalmente la libertad e igualdad ante la ley de los más desprotegidos y castigados por las circunstancias. Hacia ellos deben dirigirse las acciones para mejorar y solucionar su forma de vida adaptándolos a la sociedad a la que pertenecen.
Nos vamos a encontrar que no obstante las distintas circunstancias y resultados tienen un ingrediente común, que es la "economía" en los dos aspectos primarios, "macroeconomía y microeconomía". Además, se debe dejar de lado la política aplicada por la forma de entendimiento de cada gobierno, de las teorías que, a gran escala están basadas en lo que hoy conocemos en derecha, centro e izquierda, con todas sus variantes, incluidas, aunque nefastas, las autocracias (sistema de gobierno que concentra el poder en una sola persona) y oligocracias (gobiernos donde unos pocos mandan). Estas dos últimas tienen la particularidad que se puede dar en cualquiera de las formas de las tendencias de gobierno, siendo un ejemplo clásico el de que una Monarquía Constitucional llega a ser más democrática que las Repúblicas Democráticas Representativas propiamente dichas.
Ante todo debemos terminar con ciertas premisas que son invento de quienes verdaderamente no quieren solucionar los problemas, sino patearlos hacia adelante, priorizando sus planes sin importarles la realidad.
Una de ellas es el reconocimiento que en cualquier economía, desde el hogar, hasta la empresa más poderosa, "no se puede gastar más de lo que se recauda", debiendo además tener también en cuenta que, bajo ninguna circunstancia, la economía puede ser "esclava" de la política.
No se deben utilizar los fondos públicos para tapar la falta de trabajo y empleo remunerado, o sea para dádivas sociales, dado que lo único que se logra es el empobrecimiento de los más pobres. Los fondos deben ser usados para creación de fuentes de trabajo real y constante manejadas por el Estado, en caso que falten inversores particulares, que permitan la creación de salidas laborales.
La historia determina que el usar como alternativa fácil y rápida la presión tributaria sobre los sectores productivos y las industrias generadoras de empleos y con capacidad de exportación, para cubrir el déficit fiscal que surge por una mala administración de las políticas sociales, contribuye, además de no solucionar nada permanentemente, a enfrentar a los industriales y productores, que son los verdaderos hacedores de la economía junto a los trabajadores a producir malestar y generación de enfrentamientos que llega a deteriorar aún más la economía. Las políticas sociales deben surgir con la creación de fuentes de trabajo de toda índole promoviendo la elevación social y cultural de los asalariados.
Las ayudas sociales por falta de trabajo, son limosnas que denigran al ser humano. Todos los gobiernos la usan como salvavidas, ante la falta de trabajo, pudiendo en su lugar promover su creación, utilizando los mismos fondos que usan socialmente, lo que verdaderamente será bien recibido y aceptado y ayudará a los asalariados. Todos nuestros gobiernos se identifican con este "mal uso de fondos". Usan del sistema social, produciendo un irrecuperable mal a la economía impidiendo su recuperación y promoviendo la inflación, y a su vez "empobrecen a los más pobres", sin darles posibilidades de crecer trabajando si crean nuevas fuentes. ¿O acaso el Estado no es empresario en nuestro país? Que Dios ilumine a nuestros dirigentes.-



