Otra noche de gusto exquisito se avecina. En esta oportunidad, para disfrutar el universo de Django Reinhardt según la mirada de Pellican, y la fusión folklórica de Mariana Baraj. Todo en la continuidad de la 7º edición del Festival de Jazz en Blanco y Negro que presenta la Secretaría de Cultura y Educación de Campana con auspicio de TenarisSiderca. La entrada es libre con la única entrada de útiles escolares que serán destinados a las escuelas con más necesidades del Partido de Campana.
En 1998 el guitarrista Ricardo Pellican viaja a Oslo, Noruega, invitado especialmente para actuar en el ¨DJANGO FESTIVAL ´98¨ los días 16 y 17 de enero, presentándose también en dos programas de televisión: ¨Norges Absolut¨ por ARK2 Kurturkanalen. En esa oportunidad se editaron dos C.D. grabados para el sello europeo ¨Hot Club Records¨, con distribución de venta en varios países del viejo mundo; ¨Gipsy Air¨ (nombre de un tema de su autoría) y ¨Stringtime in Buenos Aires¨ donde además se rindió tributo a Oscar Alemán.
Parte del repertorio que incluirá el sexteto en su actuación es la que se interpretó en esa ocasión y podremos disfrutar a pleno.
Esta intervención escandinava le valió, un año más tarde, viajar a Miami (EEUU) donde actuó en el concierto de fin de curso del Departamento de Música de la Universidad de Miami, institución donde dio una clínica sobre el estilo de jazz Gipsy Swing, y pronunció una conferencia sobre la trayectoria del legendario guitarrista chaqueño Oscar Alemán.
Por entonces la revista alemana llamada ¨HOT CLUB NEWS¨ especializada en el estilo de jazz Gipsy Swing, publica un artículo sobre Ricardo Pellican en el que dice ¨... sus composiciones demuestran que su maestría como improvisador se pone al servicio de la inspiración, creando con la belleza y la originalidad de los grandes. Y esto lo podemos apreciar escuchando Apasionado (canción que dedicó a Django Reinhardt), o Canción de Cuna (dedicada a sus hijos)...¨
Es decir que estamos frente a un especialista en música gitana de jazz, a tal punto que desde el inicio del ciclo ¨JAZZOLOGÍA¨, en 1984, (organizado y presentado por Carlos Inzillo en el C.C.G.S.M.) Ricardo Pellican se ha presentado en innumerables ocasiones, siendo distinguido con un homenaje especial que se llevó a cabo el 18 de noviembre de 1999 en el Auditorio Enrique Muiño. Tal reunión fue grabada en vivo y se editó en una reducida tirada de discos compactos. Participaron de lo que se llamó ¨XV Festival de las Cuerdas Gitanas del Jazz Argentino en Tributo a Ricardo Pellican¨, organizado por Chachi Zaragoza y Carlos Inzillo, para la Municipalidad de Bs.As., dentro del Ciclo JAZZOLOGÍA los más destacables músicos de jazz de la Argentina.
El sexteto que escucharemos esta noche tiene como atractivo suplementario la inclusión del violinista platense Sergio Poli, especializado en el Hot Club de Francia, e integrante de Cordal Swing, una formación réplica del célebre Quinteto de Cuerdas Gitanas.
En cuanto a la propuesta de la joven percusionista y cantante Mariana Baraj navega en la línea de frontera entre géneros como el jazz, el canto con caja típico del noroeste argentino, y los ritmos africanos. A partir de la decisión de afrontar el riesgo compositivo e interpretativo, Baraj aporta nuevas texturas sonoras y rítmicas que sorprenden al espectador y prometen un lugar de renovación en el ámbito musical porteño. El resultado es un rico sincretismo que le permite a la original artista otorgar nuevo dinamismo a la matriz folclórica.
Su producto se revela como innovador dentro del panorama porteño actual. A los 31 años, Mariana es dueña de un estilo y una voz reveladores, que promete calar hondo en las estructuras anquilosadas del folclore.
Hablando telefónicamente con la intérprete nos cuenta: ³Mi relación con la música viene desde chica, por mi papá, (el saxofonista Bernardo Baraj). Si bien ya venía estudiando canto y siempre tuve mucha relación con la música, recién tomé la decisión de dedicarme en serio a ella como a los 18, 19 años. Lo primero que intensifiqué fueron las lecciones de canto, que hasta el día de la fecha sigo tomando con diferentes profesores. Luego, y sin dejar de cantar, me interesé en percusión, con intenciones de estudiar la batería. Por diferentes causas llegué a la percusión, e incluso integré el quinteto de mi padre en el rol de percusionista. Volviendo al canto, empecé estudiando con Liliana Vitale, que me orientó en pocas lecciones hacia lo que yo quería. Digamos que supo descubrir la cantante en mí. Luego pasé por muchas docentes. Especialmente importante fue Iris Guiñazú con quien hacía trabajo grupal, muy emparentado con el tema de la raíz de la música popular argentina. En base a eso se perfeccionaba la técnica vocal y se cantaba. El folclore me gusta desde la escuela primaria donde ya cantaba zambas. Mi abuela era de Santiago del Estero y me hizo prender el gustito por lo popular. En estos talleres de Iris Guiñazú empecé a meterme más de lleno con las coplas y la música más del norte. El folclore me parece muy rico. Lo que hago ahora es producto de elaborar la técnica vocal y también a algo personal, algo interno. Me parece que ahora empiezo a madurar. A partir de armar una percusión, sobre eso superpongo alguna baguala o vidala. Juego con las métricas irregulares. Y añadir a eso las improvisaciones del jazz. El resultado es muy atractivo y sorprendente. Me pongo en mi casa a practicar, a tocar cosas y sale. Por ahí tengo una idea del tema que quiero hacer, tal baguala o tal recopilación de Leda (Valladares), lo que sea y empiezo a buscar, a tocar y a cantar sobre eso y bueno en algún momento aparece algo que me gusta. Hace unos meses empecé a estudiar piano y siempre estoy probando cosas. Me gustan mucho los percusionistas que cantan, me gusta muchísimo el compacto más nuevo de Bjork que se llama Medulla. La cantante de Islandia hace ahí lo que Liliana Vitale viene experimentando en Argentina desde hace años sin que nadie diga una palabra: cantar sin más instrumentos que la garganta, volver a descubrir la voz humana.
A veces tengo el tema, la melodía y voy armando en base a eso. En otras ocasiones se trata de probar, tocar, tocar y en algún momento aparece algo. Con respecto al grupo, por ahí yo tengo una idea muy chiquita de algo rítmico y la llevo al ensayo y sobre esto se empieza a sumar también. Los arreglos son de Fernando Tarrés, el guitarrista, que escribe las partes para todos, aunque Juan Pablo Arredondo, que lo reemplaza por razones de agenda, es tan virtuoso como él. Los temas, básicamente los elijo yo, pero siempre está abierto, y tratamos de encontrar un equilibrio para que todos estemos cómodos y contentos. Fernando trae los arreglos y sobre eso se va trabajando. Siempre en el grupo hay un espacio para la improvisación, de hecho los músicos en su gran mayoría provienen del jazz. En general, en el grupo, cada uno aporta lo suyo.



