Allá lejos y hace tiempo (como 5000 años) los rishis (videntes) adquirieron una serie de conocimientos que literalmente ¨bajaron del cielo¨ (se cree que los Vedas tienen origen divino).
Estos conocimientos de donde deriva el Ayurveda fueron compilados por médicos como Charaka, entre otros (hace 2600 años).
Mientras tanto, para que la información, no se perdiera era trasmitida de una generación a otra oralmente, en forma de poesía y también escrita en hojas de palma (que obviamente se deterioraban, por eso prevaleció la tradición oral).
Es asombroso descubrir la precisión y adecuada correlación de dichos conocimientos dado que en aquella época no había microscopios ni tomógrafos. Ellos iban directo a la fuente: estudiaban el aspecto de la lengua, uñas, ojos, labios, pulso, orina, etc. Como no dependían de ningún aparato y se regían por las leyes de la Naturaleza, eran precisos en el diagnóstico y tratamiento.
Hoy la conexión con la Naturaleza es reemplazada por la conexión a Internet y la gente está cada vez más loca.
Los celulares hacen que estemos mas ¨comunicados¨, pero paradójicamente cada vez más solos.
El tema de la prevención, para el Ayurveda pasa por un cambio de conciencia, que se va dando naturalmente con la práctica de la meditación (si un día nos sentimos felices abrazando a un árbol, por ejemplo, habremos dado un gran paso).
También por la introducción -gradual- de nuevas pautas alimentarias sumadas a la práctica del yoga (imprescindible) y el automasaje que es una saludable y hermosa manera de ponernos en contacto con nosotros mismos y activar la ¨farmacia interna¨ del cuerpo.
Bioquímica Mónica Alicia Rímoli
Estudiante de Postgrado en Medicina Ayurveda



