Fue el más grande de los tres atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y dejó un saldo de casi 3 mil víctimas fatales y 250 mil de heridos. 5 de los fallecidos eran argentinos.
El atentado contra las Torres Gemelas, el más grande de los tres ocurridos aquel 11 de septiembre de 2001, en cuestión de minutos inundó a una parte de la ciudad de Nueva York en escombros y cenizas y dejó un saldo de casi 3.000 víctimas fatales y 250 mil heridos.
El vuelo 11 de American Airlines se estrelló con 92 personas a bordo entre los pisos 93 y 99 de la Torre Norte, y se hizo escombros a las 10:28, tras estar en llamas durante poco más de una hora y 40 minutos.
El complejo tenía siete edificios, entre ellos, los dos más altos del mundo: la torre Norte con 411 metros y la Sur con 409; eran conocidas como las Torres Gemelas por su apariencia y entre los dos alojaban 376 empresas.
La segunda colisión se sintió como una estampida tan fuerte en las calles que hizo que quienes caminaban en las inmediaciones del WTC pensaran que podían morir aplastados. La Torre Sur fue embestida entre los pisos 77 y 85 por el vuelo 175 de United Airlines con 65 personas a bordo, apenas 15 minutos pasadas las 9, y fue transmitido en directo a todo el mundo por cámaras de televisión que ya trabajaban en el lugar.
Hoy, 20 años después, sigue fresco en la memoria el trauma de los sobrevivientes y de la sociedad estadounidense; que sintió en carne propia un ataque terrorista que cambió para siempre la realidad del mundo.
LOS 5 ARGENTINOS FALLECIDOS
Cinco argentinos -un enfermero, un bombero y tres empresarios- murieron en los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York.
Mario Santoro, un rosarino que trabajaba de paramédico en Nueva York. Sergio Villanueva, un bombero nacido en Bahía Blanca. Gabriela Waisman, una psicóloga de 33 años, se encontraba de visita para una reunión en las Torres Gemelas. Pedro Grehan, quien tenía su oficina en una de las torres del World Trade Center.
El quinto fallecido fue Guillermo Alejandro Chalcoff. Era un empresario de 41 años que poco antes del atentado había recibido la ciudadanía estadounidense, por lo que había sido registrado como una víctima local y fue identificado recién en el año 2009.
La Universidad de Hofstra, en Nueva York, hoy cuenta con la llamada "Beca Villanueva" en honor al bombero argentino fallecido el 11S, para ayudar a estudiantes-atletas a completar sus estudios universitario. Un homenaje más que merecido.



