De casualidad me enteré de tu partida, mi querido alumno, el recitador número 1 de mis poesías. Me acompañaste en todos lados, muchas veces junto a CHOCHI GRASSI, tanto en diversos lugares de Campana, entre ellos la Biblioteca Municipal y ni decir en Buenos Aires. Eras un apasionado de la cultura, tanto en tu verba y oratoria como en escribir poemas largos y apasionados, plenos de metáforas e imágenes.
Evoco tu sonrisa siempre a flor de labios, festejando mis expresiones y miedos antes de comenzar un acto. No supe de nadie que no te quisiese, bienvenido en todos los ambientes culturales. Te gustaba estudiar y analizar los grandes poetas, como lo hacíamos en aquel antiguo Taller Literario en Campana, con Sussell Demarco y otros en un departamento casi en las afueras de nuestra ciudad que yo alquilaba y desde donde se veía el puente Zárate Brazo Largo.
Me entero ahora que eras entrerriano, de Gualeguay, de esa provincia hermosa y rumorosa de buena gente y música por doquier. Mi pésame a toda tu familia, eras muy joven todavía para que la parca segara tu vida.
Algún lugarcito de Campana debiera llevar tu nombre por tu obra titánica en difundir los autores de nuestro suelo, por tu actividad constante en apoyar y divulgar los autores de nuestro terruño. Me sorprendiste nuevamente, pero ahora con tu desaparición física.
De estatura democrática, periodista por amor, lleno de coraje, elevo mi copa para celebrarte, para decirle a las campanas de nuestra Catedral que te retengan aunque sea un instante antes del vuelo final. Hasta la vista, amigo.
Susana Boechat
Foto: Archivo 2014.



