Fueron anunciados en la Feria del Libro de Campana, por su participación en el concurso literario "Más libros, más libres".
Bajo la consigna "Más Libros, más libres" sobre el final de la Feria del Libro de Campana se anunciaron los ganadores del concurso literario que reunió a escritores de la ciudad.
Los integrantes de SADE Campana tuvieron una destacada participación y fueron premiados en varias categorías. A continuación, detallamos los resultados del mencionado concurso.
CATEGORÍA NARRATIVA:
1º Ana Soledad Coarasa. Cuento "La Guardia" (SADE)
2º María de Luján Garay Cabot. Cuento "Diana"
3º Ivo Marinich. Cuento "El Derrame"
Menciones:
1º Julio César Castro. Cuento "El brillo de la uña"
2º Rocío Vélez. Cuento "Avistaje de Aves"
CATEGORÍA POESÍA:
1º Oscar San Esteban. "Viento y Tierra"
2º Milena Weinzettel, "Pequeño Poema a Corina"
3º Gloria Haydee Mattos. "Luna de Sangre" (SADE)
Menciones:
1º Norma Morvillo, "Soy" (SADE)
2º Karina Luján Alessi, "Riesgo"
¡Felicitaciones a todos ellos!, que este reconocimiento se convierta en un estímulo más para seguir escribiendo y aportando al acervo cultural de nuestra ciudad.
CAMPANA
Allí, en la conjunción de dos brazos oscuros, que se mueven en torrentes grotescos, ennegrecidos por el surco de petróleo, que confunde al que quiere ver su verdadero color.
Allí está el punto, donde comienza mi río, que mi ciudad recibe en un costado, como si de a poco, fuesen socavando su destino.
Y ella, lánguida, atormentada por la intensa mocedad de hollines, espera un cambio.
Ella, que estaba orgullosa de su río, ennoblecida por su estirpe, llena de remembranzas, que evocan su historia, para dejarle a sus hijos, un destino de grandeza. Comienza a languidecer y bostezar, permitiendo que el tiempo nuevo, cubra su estirpe, con multitud de guiños iluminados que, transforman aquello que fue frescura de tardes en la vereda, juegos de niños esperando una noche más, para esconderse en el dulce juego de la ciudad, que lentamente cerraba sus ojos esperando el pronto y sereno amanecer.
Yo, que pude ver ese tiempo, he quedado sostenida en él, para no borrar toda mi niñez que, encendida en crisoles de serpentinas, escondió su traje payasesco, para actuar en el hoy. Cediendo de pronto al paso continuo y cambiante capaz de renovar aquello que envejece.
Norma Beatriz Morvillo



