Un perro sabueso marcó un antiguo y profundo pozo a pocos metros de donde fue encontrado el cadáver de Rosa Invernon. Bajó un integrante de la Brigada de Rescate en Altura de Bomberos, pero no halló nada.
Ayer por la mañana y hasta primera hora de la tarde tuvo lugar un operativo de rastrillaje en el monte donde fue encontrada sin vida Rosa Invernon (73) con un fuerte golpe en su cabeza. El objetivo era encontrar nuevas pistas para la investigación y la eventual arma homicida: un objeto romo, es decir, un elemento contundente pero sin filo.
Liderados por la fiscal Ana Laura Brizuela (UFI 2), en el lugar estuvieron presentes efectivos de la DDI, Comisaría Campana, Comando Patrulla, y Policía Científica, además de uno de los integrantes de la Brigada K9 Campana, con un perro sabueso.
Fue cerca del mediodía que el sabueso marcó un viejo y profundo pozo, tipo aljibe, que se encuentra a unos 40 metros de donde fue encontrado el cuerpo de Invernon y dadas las características del mismo, se convocó a la Brigada de Rescate en Altura de los Bomberos Voluntarios de Campana.
Luego de los preparativos, uno de los voluntarios bajó entre 10 y 15 metros pero no encontró nada que podría relacionarse con el objeto buscado. Luego del falso positivo, el lugar fue vallado preventivamente por su peligrosidad.
El cuerpo se encontraba a unos 40 metros monte adentro, y a unos 100 metros del ingreso a la fundación Viaje de Vuelta.
El pozo tiene entre 10 y 15 metros de profundidad. Luego de la pericia frustrada, valló dada su peligrosidad.
ATAQUE FRUSTRADO
La mujer residía en la localidad de Villa Adelina, partido de San Isidro. Ratificado por su propio hijo, se supo que Invernon era aficionada al "turismo de cercanía" que generalmente practicaba en soledad, y tenía planeado visitar el Parque Nacional Ciervo de Los Pantanos. Para eso abordó el tren que la dejó en la estación de trenes Ing. Rómulo Otamendi.
Su cadáver lo encontró un vecino del asentamiento "Bajo Otamendi", que se encuentra barranca abajo, entre las vías y la calle Cordero, la misma que se utiliza para ingresar al barrio Colinas de Otamendi, pasa por la entrada del Parque Natural, dobla en la fundación Viaje de Vuelta, y finaliza en la estación de trenes Rómulo Otamendi.
Invernon estaba tirada a un costado de una picada que utilizan los vecinos del asentamiento para subir la barranca en medio de la vegetación, a unos 40 metros de la calle Cordero. El cuerpo fue encontrado con todos sus objetos personales, incluso su teléfono celular y dinero en efectivo. Estaba vestido de la cintura para arriba, y pocos metros se encontró su ropa interior y el pantalón. Por eso, la hipótesis que maneja la investigación es la de un ataque sexual frustrado.
El hallazgo del cuerpo fue alrededor de las 11 de la mañana, cuando el vecino volvía a su hogar por el mismo camino que había utilizado unas dos horas antes. El hombre marcó el lugar con una cruz en señal de respeto a la víctima y para que todos aquellos que transiten por el lugar no olviden el crimen.
El vecino del asentamiento "Bajo Otamendi" que encontró el cadáver de Invernon marcó el lugar con una cruz.



