Además, prohibieron la salida del país de los policías acusados por el crimen. La causa quedó ahora en manos del juez Del Viso.
El juez de Menores Alejandro Cilleruello dispuso la prohibición de salida del país de los tres policías acusados por el homicidio del joven Lucas González y que la causa pase al fuero penal de instrucción porque ninguno de los cuatro chicos cometió delito alguno.
El nuevo juez de la causa será el de instrucción número siete, Martín Del Viso, quien recibió el expediente ayer mismo.
El juez dispuso la realización de la autopsia, después de que el jueves se cumpliera la voluntad de los padres de Lucas González, de donar sus órganos. Los tres policías están bajo custodia de la propia fuerza y no fueron ordenadas sus detenciones porque aún no está claro cuál fue la conducta que le cupo a cada uno.
De la investigación surgió que está probado que dos de los tres imputados, el inspector Gabriel Isasi, el mayor Fabián López y el oficial José Nievas, efectuaron disparos, al menos cinco, según las vainas recuperadas en el lugar de los hechos, aunque no se descarta que hubieran sido más.
Si sólo dos dispararon, los peritajes -que demorarán entre cinco y siete días- deben demostrar de qué arma provinieron los proyectiles mortales, pues de esa manera se definirán las imputaciones: quien cometió homicidio agravado, quién cometió tentativa de homicidio y quién es autor de encubrimiento.
Una indagatoria sin precisar el rol de cada uno podría dar lugar a nulidades posteriores por violación a la garantía de defensa en juicio. La resolución del juez Cilleruello sostiene que "los únicos y verdaderos imputados en autos resultaban los policías", por lo que decidió "la desvinculación definitiva de las personas menores de edad, quienes, como todo parece indicar, fueron víctimas de la policía".



