Se realizó el pasado fin de semana, en el Club San Lorenzo, donde los arqueros fueron reconocidos con un diploma y una medalla.
El pasado fin de semana Arquería Los Cardales (ALC) cerró el año con un torneo interno en el Club San Lorenzo. El mismo tenía el objetivo de que los arqueros se autoevalúen, vean lo que aprendieron durante todo el año y traten de demostrarlo allí.
"La idea es que traten de autoevaluarse y, sobre eso, ver cómo se siente un verdadero torneo en la realidad cuando eso llegue a surgir", aseguró el instructor Toshi Watanabe.
Al finalizar el certamen, se realizó la entrega de diplomas y medallas a todos los participantes: "No hay ganadores ni perdedores en este torneo interno. Más que nada era reconocerlos por haber venido, participado y algunos sacarse el miedo o la vergüenza de participar en un torneo", manifestó Watanabe.
Y añadió: "Después, a medida que yo vea que van muy bien o ellos me digan que quieren ir o que los prepare para un torneo lo vamos viendo y evaluando. Pero, si son menores, primero habló con los padres".
En esta oportunidad, Sebastián Horisberger y Leonardo Piazza, integrantes y colaboradores de ALC, dieron una mano siendo los jueces del torneo: "Nos divertimos mucho armándolo. Ver las caras felices de los chicos con su foto y su medalla no tiene precio. Así que es un buen final de año", expresó Sebastián, quien en noviembre se consagró campeón regional de la categoría Recurvo Escuela E40 (Piazza fue subcampeón de la categoría Compuesto Escuela E50).
En el caso de Horisberger debió medirse con Gisele Park en la final: "Era una competidora fuerte. Gracias al estar tranquilo y a poder concentrarme pude ganarle", contó.
Por su parte, Piazza dijo que fue un logro "muy grande" para él: "En lo personal sentí un orgullo muy grande porque arranqué hace un año y medio este deporte y, en el poco tiempo, empecé a ver grandes avances".
De esta manera, Arquería Los Cardales despidió un gran año en el que los integrantes Valentino Fosatti, Gabriela Benavidez, Máximo Piazza, Héctor Di Pasquale y Horisberger junto al instructor Toshi Watanabe se consagraron campeones regionales en sus respectivas categorías. En tanto que Piazza, Olivia Palomino y Mora Galván fueron subcampeones regionales en sus categorías.
Además, a principios del mes, Fosatti se consagró campeón nacional de la categoría Compuesto W.A. Cadete Caballeros tras una destacada actuación en el campo de tiro de CACE Archery Club, en La Matanza.
En lo que respecta al balance del año, Watanabe expresó estar contento y sorprendido por tener un campeón nacional: "Estamos tratando de ver la posibilidad de ir al Sudamericano", reveló.
Por otra parte, además de los campeonatos y subcampeonatos regionales, mencionó que hubo mucho crecimiento a nivel Escuela y de alumnos. "A nivel personal, muy satisfactorio. Muchos me están dando una mano y estoy realmente muy contento".
Actualmente, Arquería Los Cardales posee un total de 60 alumnos, cuyo rango etario abarca desde los 10 hasta los 60 años, y que en algunos casos son padres e hijos o hermanos.
"El grupo es como una familia, todos nos ayudamos. A veces, no puedo estar mirando a todos y hay chicos que me dan una mano sin pedirlo o se ayudan entre ellos. Hay mucho compañerismo" precisó Watanabe. También remarcó el apoyo de la familia de los arqueros: "Yo hablo con los padres y trato de darles consejos sobre lo que es bueno para el arquero más que nada para que haya compañerismo con otros de la misma edad, que puedan participar y compartir cosas. Lo que busco es que se diviertan, enseñarles lo que es arquería y, más que nada, enseñarles el estilo Zen de la tranquilidad no la competencia sino el aprendizaje de lo interno de cada uno, la postura, la respiración y la concentración. Eso es lo principal para mí", comentó.
"Espero que el año que viene sigamos creciendo a nivel profesional, que muchos sigan creciendo y que se siga fomentando el Club y la arquería", concluyó Watanabe.
Arquería Los Cardales cerró el año con un torneo interno en el Club San Lorenzo.
Los arqueros fueron reconocidos con un diploma y una medalla.



