Fueron al menos dos en el área comprendida por las calles Río Negro y La Pampa. También hubo reportes desde el barrio Lo Ceibos de Zárate.
En los últimos días se han sucedido denuncias de avistamientos y picaduras de alacranes en distintos puntos de la región.
Según trascendió, uno de los reportes llegó desde el barrio Lubo, donde al menos dos alacranes fueron vistos en distintos días dentro del área comprendida por las calles Río Negro, La Pampa, Giobellini y Modarelli.
Ante esta situación, el Municipio compartió una serie de recomendaciones sobre cómo actúan ante la aparición de un alacrán y las medidas preventivas para evitar su picadura.
En ese sentido, la autoridad señaló que ante la presencia de un alacrán se recomienda no tocarlo, tratar de recogerlo si es posible con un frasco, colocando el frasco sobre el animal y pasando un papel por abajo, para luego dar vuelta el frasco y ponerle la tapa.
Para identificar si se trata de una especie venenosa, los vecinos pueden enviar una foto por WhatsApp al número 3489-672492. En caso de picadura concurrir rápidamente al Hospital Municipal San José y sacar una foto del animal para que el médico lo pueda identificar o ponerse en contacto con el área de zoonosis para determinar de qué especie se trata.
Por otro lado, también se registraron alacranes en el barrio Los Ceibos de Zárate, donde uno vecino fue picado y debió ser internado y pasar en observación 24 horas.
El verano pasado se había denunciado una invasión de alacranes en el mismo barrio de la vecina ciudad, ubicado en Panamericana y Ruta 193.
En Argentina, si bien existen numerosas especies de escorpiones, hasta la fecha solamente se ha asociado a accidentes graves y muertes en el humano a la especie Tityus trivittatus. En provincias del norte del país se encuentran otras especies cuyo veneno puede provocar envenenamientos en el humano (T. bahiensis, T. confluens), pero con mucha menor incidencia epidemiológica.
El signo más destacado del envenenamiento por esta especie de escorpión es el dolor agudo y de alta intensidad que se produce en el lugar de picadura inmediatamente tras inyectar el animal su veneno.
Cuando existe envenenamiento generalizado, también hay dolor local, pero el veneno al distribuirse afecta diferentes partes del sistema nervioso autónomo y otros tejidos que complican el cuadro. El picado puede mostrar cuadros de alteración del sistema nervioso autónomo, con taquicar-dia, dificultad respiratoria, opresión precordial, salivación, lagrimeo y temblores, entre otras, pudiendo observarse en los casos graves vómitos, diarreas y alteraciones electrocar-diográficas.
En Argentina, si bien existen numerosas especies de escorpiones, hasta la fecha solamente se ha asociado a accidentes graves y muertes en el humano a la especie Tityus trivittatus.



