"Tengamos la fe que, de manera correcta, produce acción; y, en esta fe, sigamos hasta el fin, cumpliendo nuestro deber y teniendo la coraje de hacer lo que creemos ser lo cierto." --Abraham Lincoln
La vida es una caminata de Fe. Y si colocamos nuestra Fe en lo que nos agrada, en lo que deseamos, seguiremos enfrente, con osadía, con coraje, con la determinación de los que perseveran y nunca desisten... Creyendo, se conseguirán grandes cosas, no nos sentiremos cansados, ni desanimados, ni fracasados, aun cuando acontezca una decepción, o un resbalón, o una caída.
Sabemos lo que hemos creído y que, por fin, alcanzaremos el tan anhelado logro. Las personas negativas no llegan a lugar alguno. No se atreven a empacar las dudas, a cerrar las puertas de la inseguridad, a alejarse de la desesperanza. Están siempre murmurando, siempre encontrando defectos en todo y en todos, siempre sirviendo de piedra del tropezón para aquellos que sueñan e invierten en sus propósitos.
Los que no temen creer, que prefieren mirar hacia lo alto y no para atrás, que se aferran de las manos de la fe aun cuando los días sean lluviosos, son más alegres, más ardientes, más "petulantes" en su escalada espiritual. No se dejan amedrentar por las dificultades, ni se inquietan delante de los reveses, ni se espantan con la obscuridad. Están siempre arrebatados y ven todo con optimismo... Al final, podemos ser optimistas cuando nuestra confianza está depositada en nuestra fortaleza interior, siempre elevada también en las más arduas jornadas.
Busquemos colocar nuestra Fe en lo que es cierto y en buscar logros aun cuando las circunstancias sean adversas. Creyendo en nosotros nos conduciremos con alegría, hasta la victoria.
Claudio Valerio - © Valerius - valerius@fibertel.com.ar



