Frecuentemente escuchamos que la estimulación temprana ayuda a fortalecer las capacidades motoras, así como el desarrollo intelectual de nuestros hijos. Además, también se dice que nunca es demasiado pronto para comenzar a estimular el cerebro de nuestros bebés. ¿Pero en qué consiste realmente la estimulación temprana?
La estimulación temprana consiste en alentar las capacidades innatas de los bebés para que aprendan nuevas cosas. A través de ejercicios y juegos proporciona estímulos que potencializan su capacidad de aprendizaje, aprovechando que durante esta etapa su cerebro aún se está desarrollando y por lo tanto se adapta con mayor facilidad a su entorno.
En pocas palabras, más que una serie de ejercicios o una rutina, la estimulación temprana es una forma de divertirnos junto a nuestros hijos mientras les ayudamos a desarrollar nuevas habilidades a través del cariño, la atención y la imaginación.
Trabajamos diferentes áreas a través de técnicas que el bebé o niño puedan ir incorporando mientras juega y se divierte. Así trabajaremos y jugaremos con la MOTRICIDAD FINA, MOTRICIDAD GRUESA, ÁREA COGNITIVA, SOCIAL, entre otras.
En lo personal, luego de trabajar casi 10 años con niños en escuelas he aprendido mucho de ellos mismos. Ahora puedo asegurar que la imitación y el estímulo felicitándolo por cada logro arma un equilibrio tan grande en su cabecita que observamos todo lo que lo incentiva a nuevos y constantes aprendizajes.
Ciertamente es muy lógico que los padres tengamos muchas veces urgencia en el aprendizaje, como también es muy comprensible entender a los papás ante situaciones que el pediatra les indica estimulación temprana porque observa que el niño no avanzará por sí solo.
En el consultorio trabajamos mucho con los padres estas cuestiones, que requieren de tiempo para la aceptación.
La Estimulación Temprana es una terapia para padres y bebés o padres y niños, siempre va a depender de cuando la inicien. En cualquiera de los casos es un espacio de aprendizaje y de avance respetando el tiempo de cada uno.
No te preocupes tanto porque desordene la casa, juegue con la comida o ensucie su ropa. Mientras las actividades que realice no lo pongan en riesgo, permítele explorar, observar, tocar, empujar y saborear todo lo que él quiera.
¡Todo a su tiempo! Estimular a tu bebé es importante, pero también es muy importante respetar sus tiempos. Brindarle muchos estímulos no lo hará más inteligente ni hará que se desarrolle más rápido, al contrario, podría hacer que se sienta frustrado y pierda el interés por jugar y seguir explorando. Recuerda: que sea siempre a su ritmo y con mucho amor.
Desde mí lugar siempre acompañaré a los papis y/o cuidadores en la etapa de la primera infancia para brindarles estrategias y asesorarlos en la práctica de avances positivos basados en el afecto.
Los acompaño en el proceso, un cariño.
SANDRA MORENO
Terapeuta
Instagram: @espacioterapeuticozonanorte



