InicioFarmacias#DifusiónArchivoBúsquedaSesiones HCD
  Ir a la edicion del dia
MEDIO DIGITAL DE CAMPANA
BUENOS AIRES, ARGENTINA
domingo, 10/may/2026 - 10:29
 
Política y EconomíaInfo GeneralPolicialesEspectáculosDeportesNacionales
Twitter Facebook Instagram
» Este artículo corresponde a la Edición del domingo, 23/ene/2022 de La Auténtica Defensa.

Rincón Tuerca:
Alberto Noya nos dejó un gesto que nos debe marcar a todos




La veterinaria Miriam Dalinger recuerda la particular historia ocurrida ese fin de semana de competencia en Rafaela, donde Alberto perdió su vida.

Conocí a Alberto Noya cuando tomó la decisión de correr en la categoría ALMA, donde trabajé durante muchos años. Eso, por la función que desempeñaba, me permitía tener llegada a todos los pilotos. Así descubrí a una persona muy humilde y callada; si se quiere, hasta demasiada educada para este mundo del automovilismo.

Era muy respetuoso y no hacía demasiado hincapié en lo que le sucedía luego de cada carrera: se encerraba en su mundo. Alguna vez me habló de su familia, de la relación con su padre y este tema de estar en la alta competencia que, en principio, mucho no gustó en el ámbito familiar. Pero decidió hacer lo que le gustaba y corría en la clase Promocional para desarrollar su actividad en la categoría. En un momento me contó que existía la posibilidad de hacer algo a nivel nacional y no solo trabajó para ello, sino que pudo concretarlo

Entonces, la vida lo puso frente a una cruda realidad a la hora de correr en el TC Pista, categoría en la que terminó perdiendo la vida en un hecho increíble. Y aquello tan duro de afrontar para todos nos dejó un recuerdo que también marcó qué clase de persona era Alberto.

La veterinaria Miriam Dalinger cuenta lo que ocurrió ese fin de semana en Rafaela: "El jueves 13 de julio de 2006 llega a mi veterinaria una persona asustada, pidiendo atención para un perro que había atropellado. En el consultorio me comenta que era corredor de autos, y que haciendo reconocimiento de la pista lo atropelló. Le pedí que lo deje internado, le di mi número de celular y se fue. Así fue como conocí a Alberto Noya, piloto del TC Pista, que participaría en Rafaela", recuerda.

Y luego sigue con la cronología de aquel fatídico fin de semana: "Me llamó dos veces en la noche para saber el estado del perro, le dije que se recuperaba bien a pesar de las lesiones. El viernes 14 lo vino a ver y dijo que se lo llevaba, lo hacía operar (tenía fractura de fémur) y le buscaba un lugar donde dejarlo. Y el sábado 15 vino con su copiloto. Me dio un número de teléfono para que lo llame, porque se lo quería llevar a su casa. Luego, el domingo 16, lo llamo al celular para confirmar bien el horario y del otro lado de la línea me dan la noticia de que Alberto había tenido un accidente, que su copiloto había fallecido en el acto y que él estaba muy grave. Increíblemente, el lunes 17 llega a mi consultorio una pareja para vacunar a su cachorro y, como si fuera un milagro, la señora miró al perro y lo reconoció: dijo que era el perro de un vecino, que se llamaba "Cartucho" y que era de gente que vivía a pocos metros del autódromo rafaelino. En ese momento el perro la mira y le mueve la cola, así fue como el perro, el martes 18, se reencontró con su dueño. Pasó un día y el miércoles 19 me dan la mala noticia de que Alberto había fallecido".

Para Miriam, el recuerdo es muy fuerte: "Contar esta historia me pone la piel de gallina", remarca. "Muchas personas me dijeron que había conocido a un Ángel, y creo que tenían razón. Lo que hizo Noya por "Cartucho" fue la última gota que le faltaba para ganarse el Cielo", cierra se recuerdo. Y no da lugar a dudas: Alberto nos dejó un gesto que nos debe marcar a todos.


 
P U B L I C I D A D






Av. Ing. Rocca 161 (2804) Campana - Provincia de Buenos Aires
Tel: 03489-290721 - E-mail: info@laautenticadefensa.com.ar
WhatsApp: +54 9 3489 488321.-