Cada segundo lunes de febrero se conmemora como forma de concientizar y educar a las personas sobre esta patología neuronal, que sufren aproximadamente 65 millones de personas en todo el mundo.
Su celebración es impulsada desde el 2015 por el Buró Internacional para la Epilepsia (IBE) y la Liga Internacional Contra la Epilepsia (ILAE), en más de 120 países de todo el mundo, para informar y sensibilizar a la población.
La epilepsia es una enfermedad cerebral no transmisible crónica que afecta a las personas de todas las edades. Según la OMS, se estima que el 70% de las personas con epilepsia podrían vivir sin convulsiones si se diagnosticaran y trataran adecuadamente.
En su mayor parte las crisis convulsivas, generadas con la epilepsia, pueden ser controladas mediante tratamientos en base a medicamentos y con hábitos de vida saludables, pero existe un grupo de pacientes que no responden a estos. A este tipo de epilepsia se le denomina epilepsia refractaria.
El Electroencefalograma es el estudio que se utiliza para detectar problemas relacionados con la actividad eléctrica del cerebro y una de ellas es la epilepsia.
ELECTROENCEFALOGRAMA EN NIÑOS:
Aspectos técnicos
Un electroencefalograma es un estudio que se utiliza para detectar problemas relacionados con la actividad eléctrica del cerebro.
A través del electroencefalograma se registran ondas cerebrales, colocando pequeños discos de metal con cables delgados (electrodos) sobre el cuero cabelludo con una pasta pegajosa (conductora).
Según normas internacionales, el encefalograma mínimamente debe durar veinte minutos de trazado total. Si el estudio es bajo sueño prolongado, la duración es de una hora de trazado total.
La preparación es mínima, cabello limpio. Es posible que el médico recomiende que el niño deje de tomar ciertos medicamentos antes del estudio.
Si es necesario que el niño duerma durante el EEG, el técnico al dar el turno les comenta a los padres diferentes maneras para que sea posible:
- Acostarlo temprano y levantarlo temprano, si el turno es por la mañana.
- Levantarlo temprano y cansarlo con juegos, si el turno es por la tarde o por la noche.
La franja horaria de turnos debe ser amplia así nos acercamos a las distintas costumbres de los niños.
El estudio se puede realizar acostado, en el cochecito, a UPA de mamá, papá, abuela…
El niño puede llevar su almohada, juguete preferido, frazada… para sentirse contenido creando un clima agradable.
Si la indicación del médico es que el estudio se realice despierto (vigilia), el técnico le va a pedir al niño que siga unas órdenes sencillas:
- Abrir y cerrar los ojos.
- Respirar agitado y hondo (hiperventilar). En los más pequeños: inflar un globo, soplar un papel o un molinillo de viento para lograr la hiperventilación.
- Con los ojos cerrados detectar una luz intensa que destelle por unos minutos.
Durante el estudio se permite el ingreso de las personas con las que concurrió el niño, para poder brindarle contención y seguridad.
El EEG se puede realizar en un consultorio médico, laboratorio, hospital o domicilio.
La mayoría de los EEG se hacen para diagnosticar y controlar los trastornos convulsivos en los niños. Son estudios muy seguros, no son incómodos y no hay posibilidad de una descarga eléctrica en el cuero cabelludo o en otra parte del cuerpo, pero es PRIMORDIAL explicarles a los papás en qué consiste el estudio como preparar al niño, cómo cansarlo, logrando un ambiente cálido y acogedor. Técnica y empatía son fundamentales para lograr el objetivo.
Mariana Crugnale. Técnica en Electroencefalograma - Centro Médico Rawson - cmr.drapp.com.ar - Tel. 03489-290440 / Whatsapp: 03489-555606



