Se puede afirmar que en toda la literatura médica tal vez no exista un síntoma más incómodo y molesto, pero a la vez tan menospreciado como el prurito (picazón) de alguna parte, o todo el cuerpo. Y es que al lado de, por ejemplo, el dolor, las palpitaciones, la sensación de fiebre, entre otros, el purito parece un síntoma menor. Incluso sinónimo de suciedad, de abandono, lepra, sarna, pulgas…etc.
Y como es de esperarse la comezón vulvar, no escapa a estos preceptos, con el agravante que los mandatos socioculturales inculcan: "¿Como rascarse en público esa zona?", "que dirá la gente si me ve…". La realidad es que el prurito vulvar puede ser causado por un sinnúmero de enfermedades, algunas banales y de relativamente fácil manejo (micosis aguda única), otras con evolución recurrente (candidiasis crónica) y otras menos frecuentes, pero con consecuencias muy incapacitantes como los llamados Líquenes (crónico simple, escleroso) y no olvidar las causas generales (alergia, enfermedades autoinmunes, etc.).
Lo cierto es que si el prurito se resuelve todos (paciente y médico) se contentan, pero… cuando no, se convierte en un dolor de cabeza (aparte del prurito) para la paciente… Y también para el médico. Por lo tanto, es menester de este texto incentivar a las mujeres que presentan comezón vulvar, que no sientan vergüenza de consultar al especialista, que, si no se resuelve en un primer momento, es necesario seguir estudiando la causa, porque es importante descartar que no se trate de un síntoma de una enfermedad de mayor jerarquía. Y, además, dar a este síntoma la importancia que merece, ya que aquellas mujeres que lo padecen y no encuentra resolución, pululan por consultorios médicos y al final de cuentas se sienten menos preciadas…. Como el prurito que portan.
Dr. Flavio Ronzani. Especialista en Ginecología y Obstetricia. Orientación en Embarazos de riesgo. (M.P.: 551764) - Centro Médico Rawson - https://cmrawson.com.ar - Tel. 03489-290440 / Whatsapp: 03489-555606



