Sus liderazgos en los gremios metalúrgicos, petroleros y de Anses permite también a la región ampliar su representatividad en las esferas de decisión a nivel nacional.
Con la designación de Abel Furlán como flamante secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica, uno de los gremios más importantes del país, el movimiento obrero local se fortalece y la ciudad amplía su representatividad en los espacios de decisión nacionales, algo siempre esquivo para un distrito que tiene un producto bruto industrial enorme, pero una cantidad de habitantes que lo hace poco competitivo en el plano electoral. Y en la política los votos son lo que cuenta.
Por votos también ganó Furlán. El líder de la seccional UOM Campana-Zárate recibió el respaldo de las de Mendoza, Avellaneda, Rosario, San Martín, La Matanza, Quilmes y San Miguel. Esto fue suficiente para desbancar a Antonio Caló, un histórico del gremialismo argentino y referente sindical alineado con Alberto Fernández. En las últimas horas, Furlán declaró que "si al presidente le va bien, a los trabajadores también", aunque su preferencia por la vertiente K del peronismo es manifiesta.
Ese posicionamiento político no solo lo ordena arriba: también acomoda sus relaciones en la base. Referente del Partido Justicialista de Zárate y con peso propio en el peronismo de Campana, su favoritismo por el kirchnerismo lo ubicó en la vereda opuesta de otro gran pope sindical, Pedro Milla. En 2017, ambos apoyaron listas distintas del peronismo en Campana, aun cuando el petrolero era titular del PJ. Idéntica pulseada se jugó en 2019, aunque tras la PASO ambos referentes confluyeron en el Frente de Todos.
Milla, que va por su segundo mandato consecutivo al frente de la Federación Argentina Sindical de Petróleo, Gas y Biocombustibles, fue el primero de los sindicalistas campanenses en proyectarse a nivel nacional. Para eso debió oponerse a la conducción de Alberto Roberti, que terminó denunciado por administración fraudulenta del gremio y su obra social. Precisamente, el saneamiento del sistema de cobertura médica de los trabajadores petroleros fue uno de los grandes logros de Milla durante su primera gestión al frente de la Federación.
El recorrido sindical de Furlán y Milla se asemeja. Ambos surgieron de las filas de los dos gremios industriales más tradicionales a lo largo de la historia de Campana: el metalúrgico y el petrolero, consolidándose en su liderazgo al calor de los acuerdos -y también conflictos- que supieron zanjar con empresas colosales como TenarisSiderca y Esso/Axion energy en beneficio de los trabajadores. Esa raigambre en las seccionales les permitió ocupar cargos en las secretarías nacionales de sus sindicatos para luego aspirar a la conducción general.
Distinto es el caso de otro campanense que detenta la conducción de un gremio a nivel país: Carlos Ortega. El "toro" no emergió de siderúrgicas o refinerías sino de las ajetreadas oficinas estatales de la UDAI-Anses. Hoy encabeza el Sindicato de Empleados de la ex Caja de Subsidios Familiares para el Personal de la Industria (Secasfpi) y también es referente de la Corriente Federal de Trabajadores. Por si fuera poco, en febrero se transformó en el presidente del Partido Justicialista de Campana, apoyado por un amplio colectivo que buscar reencarrilar al partido en la senda de la victoria.
Ortega y Furlán tienen en común haber sido diputados nacionales. También la reivindicación de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. Y, al igual que Milla, los dos jugarán un papel importante en la configuración del pero-nismo local en los próximos años. Más allá de las diferencias que puedan tener o no entre sí, para la ciudad estos tres liderazgos no son un juego de suma cero. Campana gana representatividad en los ámbitos de decisión y peso en la política nacional. El movimiento obrero en su conjunto puede darle mayor visibilidad a sus desafíos, al igual que los sectores industriales a los que pertenecen. Y esto puede regresar en beneficios concretos para toda la población.
A fines del siglo XIX, el temprano y vertiginoso desarrollo fabril de la ciudad generó un movimiento obrero dinámico que concentró las miradas de la por entonces joven nación. Más de un siglo después, el ascenso de nuevos protagonistas promete revitalizarlo y devolverle el lugar que se merece en el concierto argentino.
Tres campanenses lideran a nivel nacional sus sindicatos. Un hecho que pone en foco a Campana otorgándole una fuerza inusitada a nivel político dentro de la primera sección electoral.



