No obstante, advirtió que "los riesgos para el programa son excepcionalmente altos" debido a "la fragilidad" económica y política del país.
El directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó un programa con la Argentina para la refinanciación de U$S 44.000 millones tomados por el país en 2018 y habilitó un desembolso de U$S 9.656 millones, informó el organismo en una comunicación oficial.
Al mismo tiempo, la directora del FMI, Kristalina Georgieva advirtió que "los riesgos para el programa son excepcionalmente altos" dada la "fragilidad" política y económica de la Argentina, en un contexto internacional complicado.
El acuerdo es a 30 meses de plazo, con metas a cumplir en el plano fiscal, monetario y de reducción de la tasa de inflación, entre los ítems más relevantes.
El giro "inmediato" que autorizó el board del organismo multilateral es equivalente a 7.000 Degs (la moneda del FMI) y se utilizará para fortalecer las reservas del Banco Central y financiar parte del déficit público.
Asimismo, el FMI indicó que aprobó la consulta del "Artículo IV", una auditoría de rutina que realiza el organismo sobre sus países miembros y a la que el kirchnerismo se había opuesto sistemáticamente.
"El acuerdo EFF tiene como objetivo brindar a Argentina una balanza de pagos y apoyo presupuestario respaldado por medidas diseñadas para fortalecer la sostenibilidad de la deuda, abordar la alta inflación, aumentar las reservas, abordar las brechas sociales y de infraestructura del país y promover el crecimiento inclusivo", señaló el FMI en un comunicado.
A su vez sostuvo que "el programa argentino apoyado por el FMI establece objetivos pragmáticos y realistas, junto con políticas creíbles para fortalecer la estabilidad macroeconómica y comenzar a abordar los desafíos profundamente arraigados de Argentina".
"El programa busca mejorar las finanzas públicas y comenzar a reducir la alta inflación persistente a través de una estrategia múltiple, que implica una eliminación gradual de la financiación monetaria del déficit fiscal y mejoras en el marco de política monetaria", dijo el FMI.
El programa contempla 4 años y medio de gracia para comenzar a repagar el crédito, desde ayer, día de aprobación del acuerdo.
Los U$S 9.656 millones resultan el equivalente a los pagos que realizó en los últimos dos años el país por el crédito en discusión y la porción de Degs que el organismo repartió entre sus países miembros el año pasado. En consecuencia, significa una nueva deuda sobre la existente a la fecha.
El compromiso de la Argentina para 2022 incluye una reducción del déficit primario a 2,5% del PIB, una inflación que debe estar en un rango de entre 38 y 48%.
Además deberá haber una reducción en la emisión monetaria para financiar el déficit, alcanzar una tasa de interés real positiva y avanzar en un recorte en subsidios energéticos.
Georgieva recalcó que "el programa contiene un conjunto cuidadosamente calibrado de políticas económicas. Una consolidación fiscal sostenida y favorable al crecimiento que fortalecerá la sostenibilidad de la deuda y permitirá eliminar el financiamiento monetario del déficit fiscal, lo que ayudará a comenzar a abordar la inflación persistente y elevada".
Pese a la aprobación, Georgieva alertó que "los riesgos para el programa son excepcionalmente altos y los efectos secundarios de la guerra en Ucrania ya se están materializando".
Añadió que "en este contexto, la recalibración temprana del programa, incluida la identificación y adopción de medidas apropiadas, según sea necesario, será fundamental para lograr los objetivos del programa".
El acuerdo es a 30 meses de plazo, con metas a cumplir en el plano fiscal, monetario y de reducción de la tasa de inflación, entre los ítems más relevantes.



