Ante el riesgo de un déficit energético por los altos precios de la energía y los combustibles, se construirá un gasoducto.
El lunes 28 de marzo el presidente Alberto Fernández recibió en la Quinta de Olivos a la junta directiva de YPO, una organización sin fines de lucro que reúne a líderes empresariales de todo el mundo, encabezada por su titular, Anastasios Economou.
Durante la reunión, el mandatario aseguró que "Argentina tiene un sinfín de oportunidades para la inversión y el desarrollo", sobre las que resaltó: "Tenemos la segunda reserva mundial de litio, además de un potencial enorme en la explotación de silicio. Hemos recibido también una inversión millonaria en la Patagonia para producir hidrógeno verde. En Vaca Muerta hay reservas de gas por 50 años".
El yacimiento de Vaca Muerta, una formación geológica de shale situada en la cuenca neuquina en las provincias de Neuquén, Río Negro, La Pampa y Mendoza cuya extensión es de 30. 000 kilómetros cuadrados, posee una producción ampliamente reconocida pero faltan gasoductos para transportarlas a los centros de consumo.
Y, urgidos por los elevados precios de la energía registrados desde que comenzó la invasión de la Federación de Rusia a Ucrania que terminó por triplicar las cotizaciones y puso en riesgo los presupuestos nacionales en todo el mundo para cubrir gastos energéticos, la administración de Alberto Fernández abrirá las ofertas que el sector privado realizará a su convocatoria para la adquisición de tuberías para el gasoducto Presidente Néstor Kirchner.
La cita será hoy y si bien en el mercado hay muchas dudas acerca de la conformación del fideicomiso que servirá para pagar los 670 kilómetros de caños para el tramo que va de Tratayén (Neuquén) a Salliqueló (Buenos Aires), se aguarda con mucha expectativa la posibilidad de recibir varias ofertas internacionales, algunas compañías estatales de origen chino incluidas y de Tenaris del grupo Techint.
Para comprender la importancia del resultado de esta licitación bastará mencionar las potencialidades del yacimiento de Vaca Muerta.
Nuestro país es el segundo en el mundo en recursos de shale gas, técnicamente se lo conoce como gas de lutita, también denominado erróneamente como gas de esquisto o gas pizarra, se trata de un hidrocarburo en estado gaseoso que se encuentra en las formaciones rocosas sedimentarias de grano muy fino.
Argentina posee estas reservas porque se ha comprobado que técnica y económicamente pueden extraerse pero la dificultad que tiene nuestro país es que no pueden distribuirse: faltan gasoductos.
La construcción de esta obra de ingeniería merece ser llamada una política de Estado por el interés demostrado en realizarlo desde noviembre de 2011 cuando la administración de Cristina Kirchner anunció "el hallazgo de calidad mundial" de hidrocarburos no convencionales en la formación de Vaca Muerta.
El gobierno de Cambiemos de Mauricio Macri también se interesó y convocó a la construcción del gasoducto Vaca Muerta-San Nicolás. Una obra, que otorgaba una licencia de explotación por 35 años, que se extendía por 1.000 km entre Tratayen, Neuquén, y Salliqueló en Buenos Aires. Un desarrollo que hubiera permitido abastecer de gas al litoral nacional, a muchos distritos del Gran Buenos Aires y una conexión en la localidad industrial de San Nicolás.
Por su parte, la presidencia de Alberto Fernández derogó estos planes y convocó a una licitación para construir un gasoducto a fines de 2020.
"En Vaca Muerta hay reservas de gas por 50 años", manifestó Alberto Fernández.



