El Papa tomó su nombre de San Francisco de Asís, el hombre más querido fuera de la iglesia por su compromiso amoroso con los más pobres y la naturaleza. Tras el Sínodo Amazónico, el obispo de Reconquista Ángel Macin sigue esas enseñanzas con la construcción de la Red Eclesial Gran Chaco-Acuífero Guaraní (REGCAG).
El primer Papa latinoamericano lo sabe y reconoce en su encíclica Laudato Sí (Alabado Seas), donde cita que su nombre lo tomó como guía e inspiración en el momento que fue elegido como Obispo de Roma. "Era un místico y un peregrino" y el título de su encíclica sobre el cuidado de la casa común también es inspiración de San Francisco por su "Cántico de las Criaturas".
La ecología integral desde el Papa impactó a nivel global en referentes ambientales y alcanzó a intelectuales ateos y agnósticos. Hasta se convirtió en una herramienta de debate para los científicos y los académicos e, incluso, fue varias veces citada tanto en fallos judiciales como por sindicatos y movimientos populares en su lucha contra la cultura del descarte y la explotación.
Fue el 24 de mayo de 2015, el Día de María Auxiliadora, que salía a la luz la encíclica que renueva la visión de los anteriores cuatro vicarios de Cristo (San Juan Pablo XXIII, San Pablo VI, San Juan Pablo II y el Papa Emérito Benedicto XVI). Si bien el cuidado de la "Madre Tierra" no es sólo una preocupación de los católicos, es especialmente reconocido por el Papa Francisco que cita "el aporte del querido Patriarca Ecuménico Bartolomé".
La belleza de la creación y su cuidado, la justicia con los pobres y la paz interior ha provocado una aplicación territorial en América del Sur. La alianza de la iglesia católica y los pueblos originarios en la Amazonía (el gran pulmón y fuente de agua dulce del planeta) generó la construcción de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM), que encabezó el cardenal brasileño y franciscano, Claudio Hummes, aquel religioso conocido en el mundo por acompañar a Bergoglio en el balcón de la Basílica de San Pedro, tras ser elegido en el cónclave.
a REPAM luego inspiró un Sínodo Amazónico en el Vaticano, que fue la convocatoria a una asamblea presencial de un mes de duración, en octubre de 2019, donde el debate llevó a un documento final y en el Papa, a una exhortación pos-sinodal que título: "Querida Amazonía".
Uno de los pocos argentinos presentes en el Sínodo Amazónico fue el obispo de Reconquista, Ángel Macin, quien desde entonces se ha dedicado a la construcción de la Red Eclesial Gran Chaco-Acuífero Guaraní (REGCAG).



