La ilusión que generó la victoria sobre Nueva Chicago fue pulverizada rápidamente por Deportivo Maipú, que aprovechó todas las ventajas que otorgó el Violeta y le marcó tres goles en 25 minutos. El 4-0 final es otro duro golpe para un equipo que sigue penando por sus falencias defensivas y que el miércoles recibe a Quilmes y luego debe volver a Mendoza.
Como luego de las victorias ante San Telmo y Gimnasia de Jujuy, Villa Dálmine volvió a hacer agua después de un triunfo: la alegría construida frente a Nueva Chicago en la fecha anterior se desvaneció muy rápidamente ayer en Mendoza, donde fue goleado 4-0 por Deportivo Maipú, encargado de devolverlo a su angustiante realidad.
Anteriormente, tras ganarle al Candombero, el Violeta había caído 5-1 ante Gimnasia de Mendoza como local (ese día recibió tres goles en el segundo tiempo). Y tras vencer al Lobo jujeño, cayó 3-1 como visitante a Flandria (que le marcó por triplicado en la primera parte). Y esta vez, para no ser menos después del 4-3 ante el Torito de Mataderos, fue vapuleado por el Cruzado, que necesitó apenas 25 minutos para convertirle tres goles.
Eso fue lo que duró el partido para el conjunto campanense: 25 minutos. Es que como ante Almagro y Nueva Chicago, la primera llegada del rival terminó en el fondo del arco de Alan Sosa. Con el agravante, en esta oportunidad, que la segunda y tercera profundización del elenco mendocino también tuvieron el mismo destino.
Ante Chicago ya se había advertido que la disposición táctica y los nombres elegidos por Raúl Cardozo no ofrecían garantías defensivas. Que el golpe por golpe era una jugada muy arriesgada. Una situación que ayer se vio agravada por la paciencia y buen trato de balón de Maipú y por la presencia de Diego Martínez (reemplazante del lesionado Arias) como lateral izquierdo: su sector fue camino liberado para las primeras dos conquistas del Botellero. Igualmente, sería injusto hacerlo responsable de la endeblez de la última línea: ninguno estuvo a la altura. Tampoco Alan Sosa, aunque no tuvo responsabilidades en los goles.
Así, sin una estructura defensiva que sea capaz de contener al rival y de brindar seguridad, es sumamente difícil construir y pensar en la remontada que el equipo necesita. Sobre todo si los errores son los mismos que se vienen repitiendo una y otra vez a lo largo de la temporada y que ayer transformaron a Villa Dálmine en el equipo que más goles ha recibido en el campeonato (43).
Tras la victoria ante Nueva Chicago, el entrenador ya había marcado su preocupación por la facilidad con que le convertían a sus dirigidos. Ayer, obviamente, esa preocupación se habrá agrandado todavía más. Encima, "Pacha" no dispone de un plantel que le brinde alternativas para probar variantes (ayer, Moreyra sumó la quinta amarilla y deberá cumplir una fecha de suspensión) ni tampoco de tiempo de trabajo: el miércoles, el Violeta será local ante Quilmes y luego, el próximo fin de semana volverá a Mendoza para visitar a Independiente Rivadavia.
EL PARTIDO
Para este compromiso, Cardozo realizó dos variantes: por los lesionados Sangiovani y Arias ingresaron Diego Martínez y Camisassa. De esta manera, modificó el esquema que había utilizado ante Almagro y Nueva Chicago, cuando había parado tres marcadores centrales y carrileros por las bandas. En esta oportunidad, dispuso una última línea de cuatro de cuatro hombres, con Solveyra y Martínez como marcadores de punta; por delante se pararon Camisassa, Olguin y Molina, en una línea media que recibía la colaboración de Nouet en el repliegue. Y como delanteros se ubicaron González y Haberkorn.
En el arranque, el Violeta le cedió la tenencia del balón a Maipú, pero siempre con la predisposición de presionarlo para tratar de generar el error y luego aprovechar la velocidad de sus jugadores de ataque para contragolpear. Sin embargo, esa postura no le iba a otorgar dividendos, porque la presión que intentaba era desordenada y regalaba. Por el contrario: rápidamente quedó dos goles abajo en el marcador.
Como ante Almagro y Nueva Chicago, la primera incursión ofensiva del rival fue hasta la red de Alan Sosa. A los 5 minutos, Moyano anticipó a Moreyra, se metió en el área y llegó hasta la línea final para tocar atrás una pelota que Solveyra no pudo despejar y le quedó servida a Eggel para marcar el 1-0.
Villa Dálmine siguió ofreciendo una resistencia desordenada, ante un equipo que tuvo paciencia para manejar el balón y usufructuar sus debilidades defensivas. Así, a los 12 minutos, De Hoyos tuvo tiempo y espacio para rematar desde la medialuna del área, pero su disparo rebotó en Moreyra y le quedó a Eggel, quien aprovechó una pésima cobertura de Martínez para ponerse de cara a Sosa y definir al primer palo.
El 2-0 en 12 minutos hablaba por sí solo. Aun a pesar del gol que, a los 9 minutos, le anularon por offside a Nicolás González. Es que, cuando lograba pararse para atacar, el conjunto de nuestra ciudad lo hacía con velocidad y varios hombres, por lo que también generaba zozobra en la última línea local. De hecho, tras el segundo tanto del Cruzado, tuvo aproximaciones de riesgo: una volea de Camisassa llegando por el segundo palo a centro de Molina y un tiro libre del mismo Molina que se fue pegado al ángulo superior derecho de Cozzani.
Sin embargo, ese atisbo de reacción quedó pulverizado cuando el Violeta tuvo que volver a defender su área: a los 24, un córner llovido al punto penal no pudo ser despejado y allí, en el corazón del área, apareció Moyano para puntear el balón al fondo de la red.
El 3-0 fue un golpe de nocaut para los dirigidos por Cardozo, que siguieron en cancha, pero a los tumbos: yendo para adelante como podía, sin ideas y con Molina como único jugador capaz de generar desequilibrio en los metros finales. En cambio, el Botellero bajó un cambio, ya no sintió necesidad de apretar el acelerador y se limitó a controlar las acciones.
Para el segundo tiempo, "Pacha" mandó a la cancha a D´Angelo y Zeineddin en lugar de Olguin y Nouet y reconfiguró la línea media, ubicando a González y Molina por las bandas y a Camisassa y D´Angelo en el centro. Y a los 20 segundos tuvo su primera chance para descontar: Haberkorn definió alto tras un centro bajo de Zeineddin. Poco después, Zeinnedin desvió un peligroso centro bajo de Molina, pero encontró bien parado a Cozzani.
Pero Villa Dálmine seguía siendo dos equipos en uno: cuando atacaba generaba peligro, pero cuando era atacado era sumamente permeable. Por eso, al minuto, Eggel casi convierte su tercer gol tras un desborde de Veliez y otra defensa pasiva de Martínez. Y a los 8, Veliez limpió a dos defensores y tras la pared con Montero (quien había quedado de cara a Sosa) definió con el arco vacío para el 4-0.
Y si un tempranero gol del Violeta podría haber abierto una luz de esperanza, al menos para mejorar la imagen, el cuarto tanto mendocino no hizo más que consolidar el descalabro. Afortunadamente, ni De Hoyos ni su reemplazante Nasta tuvieron una tarde efectiva y, entonces, el marcador ya no volvió a moverse a pesar que el local generó múltiples ocasiones para aumentar la cuenta.
Así, las peores noticias en el resto del partido fueron las amarillas que recibieron Camisassa (llegó a la cuarta) y Moreyra (quinta), ambas por patadas propias de la impotencia que generó el desarrollo de un encuentro que para el olvido.
MARTÍNEZ VOLVIÓ A LA TITULARIDAD, PERO NO CUMPLIÓ: POR SU SECTOR LLEGARON LOS PRIMEROS DOS GOLES.
SÍNTESIS DEL PARTIDO
DEPORTIVO MAIPÚ (4): Juan Cozzani; Santiago Moyano, Lucas Faggioli, Fernando Cosciuc, Guillermo Ferracuti; Leonel Pierce, Nicolás Del Priore; Marcelo Eggel, Fausto Montero, Álvaro Veliez; y Damián De Hoyos. DT: Juan Manuel Sara. SUPLENTES: Juan Cruz Bolado, Horacio Igarzabal, Felipe Coronel, Luciano Herrera, Agustín Manzur, Matías González, Santiago González, Matías Persia y Bruno Nasta.
VILLA DÁLMINE (0): Alan Sosa; Agustín Solveyra, Gabriel Pusula, Fernando Moreyra, Diego Martínez; Nicolás González, Gino Olguin, Braian Camisassa, Francisco Molina; Francisco Nouet y Federico Haberkorn. DT: Raúl Cardozo. SUPLENTES: Francisco Salerno, Facundo Gómez, Agustín Alberione, Jeremías Kruger, Nicolás Bertochi, Franco Costantino, Ezequiel D´Angelo, Federico Martínez y Nadir Zeineddin.
GOLES: PT 5m y 12m Marcelo Eggel (DM) y 24m Santiago Moyano. ST 8m Álvaro Veliez (DM). CAMBIOS: ST Zeineddin x Nouet (VD) y D´Angelo x Olguin (VD); 14m Manzur x Del Priore (DM), Igarzábal x Montero (DM) y Herrera x Ferracuti (DM); 18m Alberione x González (VD), Bertochi x Solveyra (VD) y S. González x Moyano (DM); 26m Nasta x De Hoyos (DM); 30m Kruger x Molina (VD). AMONESTADOS: Igarzabal (DM); Camisassa, Moreyra y Kruger (VD). CANCHA: Deportivo Maipú. ÁRBITRO: César Ceballo.
FRANCISCO MOLINA VOLVIÓ A SER LO MÁS CLARO DE LOS INTENTOS OFENSIVOS DEL VIOLETA. EN LA IMAGEN, LO DEFIENDE SANTIAGO MOYANO, QUIEN CUMPLIÓ CON LA LEY DEL EX AL IGUAL QUE ÁLVARO VELIEZ.
NADIR ZEINEDDIN INGRESÓ EN EL ST Y MERODEÓ EL GOL EN UN PAR DE OCASIONES.
UN PENAL DE SOLÍS, UN PEQUEÑO ALIVIO PARA EL VIOLETA
Con gol del campanense, Alvarado le empató 2-2 a Flandria, que quedó solo un punto por encima de Villa Dálmine.
En una tarde para el olvido, la mejor noticia para el pueblo Violeta llegó desde Mar del Plata y desde los pies de un hombre de la casa: a los 36 minutos del segundo tiempo, Nazareno Solís convirtió el penal que estableció el 2-2 final entre Alvarado y Flandria.
De esa manera, a pesar de estar dos veces en ventaja en el juego, el conjunto de Jáuregui apenas pudo despegarse un punto por encima de Villa Dálmine en la parte baja de la tabla de posiciones.
En cambio, Tristán Suárez le ganó 3-0 como local a San Martín de San Juan y tomó tres unidades de ventaja respecto al conjunto de nuestra ciudad. Misma diferencia que alcanzó Sacachispas, que ayer igualó 0-0 como local con Gimnasia de Mendoza.
Los demás resultados de este viernes fueron: Estudiantes de Río Cuarto 0-0 Temperley, Mitre 1-0 All Boys, Ferro Carril Oeste 1-0 Güemes (SdE) y San Martín de Tucumán 0-0 Atlanta.
De esta manera, la parte baja de la tabla quedó de la siguiente manera: 30º) Nueva Chicago, 24 puntos; 31) Tristán Suárez, Atlético de Rafaela, Sacachispas y San Telmo, 23 puntos; 35) Flandria, 21 puntos; 36) Villa Dálmine, 20 puntos; y 37) Santamarina, 20 puntos.
Este sábado se completará la 25ª fecha con los siguientes encuentros: Brown de Adrogué vs Santamarina (15.00), Almagro vs Gimnasia de Jujuy (15.00), Deportivo Madryn vs Deportivo Morón (15.00), Chacarita vs Atlético de Rafaela (15.30), Defensores de Belgrano vs Estudiantes de Buenos Aires (15.30), Independiente Rivadavia vs Deportivo Riestra (15.30), Nueva Chicago vs Almirante Brown (15.35), Agropecuario vs Chaco For Ever (16.00), Instituto vs San Telmo (17.40) y Quilmes vs Belgrano (19.45). Libre queda Guillermo Brown (PM).



