La llegada del "Gato" a la conducción técnica de Puerto Nuevo generó un quiebre en la campaña del equipo y terminó siendo clave en la permanencia, aunque el camino tuvo sus complicaciones: "Los jugadores nunca bajaron los brazos y se repusieron rápidamente de las situaciones adversas", remarcó el entrenador.
El domingo, en Valentín Alsina, Puerto Nuevo empató sin goles frente a Victoriano Arenas y consiguió ese punto que le faltaba para asegurar su permanencia en la Primera C. Así, a cuatro fechas para el final de la temporada, alcanzó el gran objetivo que había en el barrio Don Francisco a comienzos del año.
Claro está: el camino no fue fácil. Por el contrario: tuvo demasiadas turbulencias. Ya en la previa al inicio del año, la decisión de Gastón Dearmas de no continuar como director técnico tras el ascenso fue el primer cimbronazo.
Su salida le abriría la puerta a Alejandro Albamonte, cuyo ciclo quedó marcado por la enorme cantidad de refuerzos que desembarcaron en el Auriazul y, sobre todo, por su corta duración: luego de tres partidos (un empate y dos derrotas) y una conflictiva relación con los jugadores terminó dejando el cargo.
Interinamente asumió Franco Toloza y el equipo ofreció una muy buena imagen: le ganó a El Porvenir como local en la 5ª fecha, consiguió un empate ante Leandro N. Alem como visitante y puso contra las cuerdas a Estudiantes de La Plata por Copa Argentina.
Sin embargo, después de aquella inolvidable experiencia contra el Pincha en Córdoba, el Portuario se desinfló, sobre todo en cuanto a resultados: en sus siguientes diez compromisos sufrió nueve derrotas y apenas pudo lograr un empate (0-0 con Midland).
Esa realidad obligó a analizar alternativas para tratar de revertir el rumbo, sabiendo que la lucha por la permanencia todavía estaba sumamente equilibrada (El Porvenir acumulaba apenas un punto más en ese momento). Entonces, la decisión fue abrir el cuerpo técnico a la llegada de Sergio Desilvestri, quien quedó a cargo de la conducción técnica.
Y con el arribo del "Gato" al barrio Don Francisco comenzaría a enderezarse el rumbo, aunque no fue un simple giro de 180 grados, sino un proceso y una evolución que incluyó múltiples decisiones: desde tácticas hasta otras relacionadas a la conformación del plantel, porque se fue reduciendo la cantidad de jugadores, al tiempo que para el Clausura llegaron dos refuerzos que terminarían siendo muy importantes como Rodrigo Hernández y Tomás Bellido.
"Sabía la condición en la que estaba el equipo cuando asumí y si bien miraba la zona baja, lo hacía de reojo, porque lo que intenté transmitir desde un principio era que teníamos todo para lograr la permanencia y que teníamos que enfocarnos en objetivos todavía mayores, porque había material y porque muchas de las derrotas en el Apertura habían sido por detalles o mínimas diferencias", recuerda Desilvestri sobre aquel momento.
"Era una tarea difícil, pero la asumí con mucha confianza y compromiso. Intenté tratar de volcar mi experiencia en situaciones específicas. Conocía a varios jugadores del plantel y sabía que podían dar más. Pero el panorama era mejor que el que indicaban las estadísticas del equipo", añadió en diálogo con LAD.
Sus primeros dos encuentros al frente de Puerto Nuevo fueron los últimos dos del Torneo Apertura: empates ante Laferrere como local y frente a Argentino de Merlo como visitante.
Por entonces, el objetivo era que el Portuario dejara de perder. Una situación que se confirmó en el inicio del Clausura con igualdades ante Berazategui, Lamadrid, Real Pilar y San Martín de Burzaco.
De esa manera se había corregido la seguidilla de derrotas, pero, al mismo tiempo, el Auriazul alcanzaba 16 juegos sin victorias. Y se le venía un compromiso clave en la lucha por la permanencia: la visita a El Porvenir. La derrota 1-0 en Gerli volvió a dejar al elenco campanense en el último lugar de la Tabla General y pareció ceñir la noche sobre el barrio Don Francisco.
"Fue un cachetazo", aseguró Desilvestri tras ese encuentro. Pero nunca lo consideró un golpe de nocaut. "Todavía queda mucho y estamos convencidos que podemos salir adelante", afirmó por entonces.
Y tenía razón: Puerto Nuevo reaccionó a esa derrota con una racha tan positiva que le permitió confirmar su permanencia en la divisional a cuatro fechas del final. Logró victorias consecutivas sobre L.N. Alem, Sportivo Italiano y Central Córdoba y empates frente Deportivo Español, Midland y Liniers. El traspié con Excursionistas generó algunas dudas que no duraron mucho: los triunfos ante Atlas y Claypole con apenas 72 horas de diferencia pusieron al equipo al borde del objetivo, que finalmente se concretó el último domingo en Valentín Alsina.
"Tuvimos varias virtudes en este proceso. Los jugadores nunca bajaron los brazos y se repusieron rápidamente de las situaciones adversas, incluso durante el trámite de los partidos. Creyeron en nuestra propuesta y confiaron cuando se decidieron variantes estratégicas para encarar ciertos encuentros. Siempre hubo muy buena predisposición de todos para afrontar cada desafío y dar un extra durante los entrenamientos de la semana", enumeró el entrenador sobre las situaciones positivas que permitieron dar vuelta la historia.
"Y también tuvimos un gran apoyo de todo el entorno: familias, allegados, dirigentes, colaboradores y simpatizantes", agregó.
El diálogo transcurre más de 48 horas después de la igualdad en Valentín Alsina. Un tiempo que al entrenador lo ayudó a entender la importancia que tiene para el Portuario mantenerse en la Primera C. "Recién ahora estoy cayendo en la magnitud y repercusión que se ha generado por haber obtenido la permanencia y asegurar la continuidad de Puerto Nuevo en la Primera C", remarcó Desilvestri. "Hoy me doy cuenta lo importante que es que para un club como Puerto Nuevo seguir en esta divisional", afirmó.
LO QUE VIENE
Luego del empate ante Victoriano Arenas, el plantel dispuso de dos días libres y este miércoles retornará a los entrenamientos para afrontar las últimas cuatro fechas (en la 18ª quedará libre): "Nuestra idea como cuerpo técnico es terminar la temporada de la mejor manera: conseguir buenos resultados en los tres partidos que nos restan y cerrar lo más arriba posible. De esa manera estaríamos logrando aquello de superar largamente el hecho de asegurar la permanencia", explicó Desilvestri.
"Vamos a trabajar para que los jugadores no se relajen, para que sigan trabajando de la forma en la que vienen trabajando. Es la mejor manera de festejar lo que hemos conseguido", cerró el DT.
El próximo compromiso del Portuario será el domingo frente a Luján, en un partido que se jugará desde las 15.30 horas en el estadio Carlos Vallejos del barrio Don Francisco.
Luego visitará a Deportivo Laferrere, después quedará libre y, en la última fecha, podría ser protagonista de la definición del Clausura: recibirá a Argentino de Merlo en una jornada en la que Deportivo Español quedará libre.
BAJO SU CONDUCCIÓN, EL PORTUARIO SUMÓ CINCO VICTORIAS, DIEZ EMPATES Y APENAS DOS DERROTAS.
A CELEBRAR LA PERMANENCIA
Para el encuentro del domingo frente a Luján, desde el Club Puerto Nuevo anunciaron una promoción: aquellos que adquieran la entrada anticipada (tienen un valor de $800) podrán llevarse un segundo ticket al 50% de su valor. Este beneficio estará disponible este miércoles y viernes de 18 a 20 horas en la Secretaría del club; y el domingo, en la boletería del estadio.
EL DT SE SUMÓ AL CUERPO TÉCNICO QUE HABÍA CONFORMADO FRANCO TOLOZA, JUNTO AL PROFE MATI VALERIO Y LUCIANO MURUA, ENTRE OTROS COLABORADORES.



