Desde el año 2000, todos los 29 de septiembre, se celebra el Día Mundial del Corazón, fecha proclamada por la Federación Mundial del Corazón, con el apoyo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la UNESCO. Esto se debe a una estrategia para dar a conocer, de forma masiva, las enfermedades cardiovasculares, su prevención, control y tratamiento.
Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en el mundo. Alrededor de 17 millones de personas mueren al año por esta razón.
¿Cómo cuidar tu corazón?
- Realizar actividad física, al menos media hora al día.
- Limitar el consumo de sal, tabaco y alcohol.
- Controlar el colesterol y triglicéridos.
- Controlar el estrés y la presión arterial.
- Controlar el peso, ya que la obesidad es un riesgo cardiovascular importante.
- Mantener una alimentación saludable.
Con respecto a este último punto, la mayoría de los trabajos científicos publicados, asocian el patrón alimentario mediterráneo con la salud cardiovascular.
Algunas recomendaciones de la dieta mediterránea son:
- Incluir vegetales en cada comida, tanto crudos como cocidos. Deben ser la base del plato. Se destaca la importancia de combinar los colores de las verduras, con el objetivo de aportar una gran variedad de fitonutrientes, vitaminas y minerales.
- Para condimentar, utilizar hierbas, especias, ajo y cebolla, para reducir al mínimo el consumo de sal.
- Incluir a diario cereales, preferentemente integrales, como arroz, pan, avena y pastas integrales.
- Como fuente de proteínas, se debe priorizar el consumo de carne blanca; de pescado principalmente, huevos, lácteos descremados y legumbres; como arvejas, lentejas, porotos, garbanzos y soja. Con respecto a las carnes rojas, se recomienda incluirlas menos de 2 veces por semana, formando parte de platos a base de vegetales y cereales, de manera que no sean el alimento principal o único de la comida.
- La fruta debería ser el postre habitual. Los dulces y productos de pastelería, pueden consumirse ocasionalmente.
- El aceite de oliva, es la grasa más utilizada en la cocina mediterránea. Otras fuentes de grasas saludables son los frutos secos; como nueces, maní y almendras, palta y semillas; como por ejemplo chía y lino. Estas últimas, recomiendo triturar al momento del consumo, para favorecer la absorción de Omega 3, nutriente esencial, que ayuda a disminuir el riesgo de accidentes cardiovasculares.
- Mantenerse hidratado. Incluir agua principalmente.
El patrón alimentario mediterráneo, es una pauta nutricional saludable, que incluye además un estilo de vida saludable. Cualquier patrón alimentario, donde se prioricen los alimentos de origen vegetal, y además sea equilibrado nutricionalmente, será beneficioso para la salud cardio-vascular.
Carina Genta, Lic. en Nutrición - MN 8663 MP 3854 - CENTRO MÉDICO RAWSON - cmr.drapp.com.ar - Tel. 03489-290440 / Whatsapp: 03489-555606



