Investigadores de Mayo Clinic están explorando los posibles beneficios de adaptar los nutrientes y la orientación alimentaria a los genes, el metabolismo, el microbioma y otras características distintivas de una persona. El objetivo final del enfoque holístico es promover la salud y ayudar a prevenir las enfermedades relacionadas con la dieta, como las enfermedades cardíacas, la diabetes y algunos tipos de cáncer.
Las investigaciones muestran que casi 11 millones de muertes anuales en todo el mundo están vinculadas con factores relacionados con la alimentación, junto con los efectos asociados de la genética, la edad, el sexo, el peso y las deficiencias en el sueño y el ejercicio.
Al igual que las personas responden de forma diferente a determinados medicamentos, lo que se conoce como farmacogenómica, los genes y el estilo de vida de una persona también pueden alterar sus respuestas a los alimentos que consume, incluida la forma en que su cuerpo metaboliza, absorbe y distribuye los nutrientes.
La nutrición de precisión forma parte de una nueva era de la medicina individualizada, impulsada por los avances en los enfoques multiómicos, con especial atención a la metabolómica, que es el estudio de las sustancias que se crean cuando el cuerpo descompone los alimentos, los medicamentos o sus propios tejidos.
La multiómica es una combinación de dos o más enfoques "ómicos". En relación con la nutrición, un enfoque multiómico coordinado utiliza la genómica, la metabolómica y el microbioma del paciente. Entre las ómicas adicionales se encuentran la proteómica (el estudio de las proteínas); la epigenómica (el estudio de los cambios epigenéticos en el ADN) y la transcriptómica (el estudio de las moléculas de ARN).



