El estrés del cuidador se debe a la tensión emocional y física producidas por cuidar de otra persona. Los cuidadores tienen niveles de estrés mucho más altos que las personas que no son cuidadores. Muchos cuidadores están proporcionando ayuda o están disponibles para hacerlo prácticamente todo el día. A veces, eso significa que queda poco tiempo para el trabajo o para otros miembros de la familia o amigos. Algunos cuidadores pueden sentirse abrumados por la cantidad de cuidado que necesita su familiar anciano, enfermo o discapacitado.3
Aunque el cuidado de personas puede ser muy difícil, también tiene sus recompensas. Ser capaces de cuidar a un ser amado es reconfortante. Pasar tiempo juntos puede dar nuevo sentido a tu relación.
Recuerda que debes cuidar de ti mismo para ser capaz de cuidar a tu ser querido. Conoce algunas maneras de manejar el estrés del cuidador y descubre recursos.
Cualquier persona puede padecer estrés del cuidador, pero más cuidadoras mujeres informan tener estrés y otros problemas de salud que cuidadores hombres. Y algunas mujeres tienen un riesgo más alto de padecer problemas de salud relacionados con el estrés del cuidador, incluyendo aquellas que:
Cuidan de un ser querido que necesita cuidados médicos y supervisión constantes. Quienes cuidan de personas con Alzheimer o demencia son más propensos a tener problemas de salud y depresión que los cuidadores de personas con afecciones que no requieren cuidado constante.4
Cuidan a su cónyuge. Las mujeres que son cuidadoras de sus cónyuges son más propensas a padecer hipertensión, diabetes y colesterol alto y tienen el doble de probabilidades de sufrir enfermedades del corazón que las mujeres que proveen cuidados a otros, como padres o hijos.5
Es menos probable que las cuidadoras mujeres se realicen exámenes de salud con regularidad y es posible que no duerman lo suficiente o no realicen suficiente actividad física.
El estrés del cuidador puede presentarse de distintas maneras. Por ejemplo, puedes sentirte frustrada y enojada un minuto e indefensa al siguiente. Puedes cometer errores al suministrar medicamentos. O puedes adoptar conductas poco saludables como fumar o beber demasiado alcohol.6,7
Otros signos y síntomas incluyen: Sentirse abrumada. Sentirse sola, aislada o abandonada por los demás. Dormir mucho o muy poco. Aumentar o bajar mucho de peso. Sentirse cansada la mayor parte del tiempo. Perder el interés en actividades que solías disfrutar
Irritarse o enojarse con facilidad. Sentirse preocupada o triste con frecuencia. Tener dolores de cabeza o de cuerpo con frecuencia. Habla con tu médico sobre las síntomas y las formas de aliviar el estrés. Además, deja que otros te ayuden. Pide ayuda a tus familiares o amigos, o busca un recurso local.
FUENTE:
https://espanol.womenshealth.gov/a-z-topics/caregiver-stress#8



