Cuando vayamos a la playa, al campo u a otros espacios al aire libre en estas fechas de altas temperaturas, podemos prevenir los golpes de calor con sencillas acciones que, fácilmente, podremos convertir en hábitos:
- Beber mucho. Ofréceles a los pequeños líquidos con frecuencia. Al bebé lactante, el pecho.
- Comidas. Mucho mejor preparar comidas más propias de estas fechas, ligeras, frescas, a temperatura ambiente…
- ¡A bañarnos! Seguro que también te duchas varias veces al día cuando hace mucho calor, pues lo mismo con los más pequeños. ¡Convierte el momento del baño en varios ratitos divertidos a lo largo del día!
- ¡Qué nos gusta descubrir! Sí, nos encanta jugar y hacer muchas actividades estando de vacaciones, pero mucho mejor hacerlas más espaciadas en el tiempo. Trata de no hacer muchas actividades en el mismo día con los más pequeños.
- Busca lugares frescos y ventilados para estar y descansar.
- Ropita ligera, sí, gracias, y mucho mejor si es de algodón.
- Precaución especialmente en el coche: no pases mucho tiempo en el vehículo o haz paradas si es necesario. Y sobre todo, no dejes a tus bebés y niños solos dentro, son espacios especialmente susceptibles para los golpes de calor.



