El gobernador bonaerense, Felipe Solá, calificó de "palabras no felices" a los dichos de la diputada Hilda "Chiche" González de Duhalde, quien recurrió a una fábula para insinuar que fue "adoptado" por el peronismo, y respondió que está orgulloso de "no pertencer a la familia".
"Las palabras no fueron felices", afirmó Solá en declaraciones a radio Del Plata al ser consultado acerca del dicurso que ofreció Chiche Duhalde en un acto organizado para lanzar la línea interna Lealtad, en el partido de La Matanza.
El gobernador manifestó además que "la frase" buscó "ser hiriente desde la soberbia, que es mala consejera".
En ese contexto, subrayó que "de todas maneras hay una cosa en que ella sí tiene razón y es que yo no pertenezco a la familia y me enorgullezco de eso".
En La Matanza, la diputada dijo que la actitud del mandatario bonaerense le hizo acordar a la parábola de la tortuga y las palomas.
La historia cuenta los repetidos intentos de una tortuga de trepar un árbol para llegar a las ramas donde están paradas las palomas, sin lograrlo nunca.
"Tras varios intentos, el palomo le dice a la paloma: es hora de decirle que es adoptado", contó Chiche y generó la carcajada en los más de quinientos dirigentes bonaerenses que adscriben a la línea duhaldista en oposición a Solá.
Al respecto, Solá comentó que dos de sus hermanas tienen hijos adoptados y que uno de ellos había preguntado "porqué hablaban así de los adoptados" y agregó que las declaraciones provocaron angustia en el niño.
En otro tramo, el gobernador bonaerense se mostró "optimista" frente a la discusión que se dará con los legisladores bonaerenses sobre presupesto provincial 2005.



