Designa un estilo de carácter complejo e innovador que se dió en el arte y diseño europeos durante las dos últimas décadas del siglo XIX y la primera del siglo XX.
Se manifestó en numerosas formas artísticas (arquitectura, interiorismo, mobiliario, carteles, vidrio, joyería, metalistería, cerámica, textiles e ilustración de libros) y fue, sobre todo, un estilo decorativo, caracterizado por utilizar líneas curvas muy largas basadas en sinuosas formas vegetales, semejantes a latigazos, y con frecuentes elementos fantásticos.
Como consecuencia del incremento de la producción en serie, y de la mala calidad de los diseños y realización, este movimiento pretendió recuperar los diseños y la elaboración de buena calidad.
Nunca fue un estilo generalizado, ya que las mejores obras resultaban costosas y no podían producirse en serie. Tuvo un papel fundamental en el desarrollo de la historia del arte, sobre todo en el campo de la arquitectura. Con su rechazo del estilo convencional y su nueva interpretación de la relación entre arte e industria, los seguidores de este estilo prepararon el camino para el arte y la arquitectura contemporáneas.
Un artista representativo de este estilo fue el pintor austríaco Gustav Klimt (1862-1918). En su obra El beso (1907-1908) refleja un breve momento de pasión entre dos personas. El erotismo y la desesperación son características estilísticas del art nouveau vienés, que buscó expresar las preocupaciones y las emociones del hombre de su época.
Prof. M.G.Nani, Especialista en Arte Contemporáneo (consultas / sugerencias: 426985, Urquiza 904, mariagracielanani@yahoo.com.ar )



