Buenos Aires (Especial para NA por José María Suárez) -- Diego Armando Maradona fue, sin duda alguna, el mejor jugador de fútbol argentino de todos los tiempos pero, también sin duda alguna, no es posible considerarlo modelo de deportista por su afición a la droga sin necesidad alguna sino, simplemente, como vicio pues no necesitaba doparse para hacer del balón lo que nadie como él lo hacía, un genio que motivaba el aplauso de la multitud que lo gozaba cualquiera fuera el color de la vestimenta deportiva que mostrara, tanto en nuestro país como en el exterior.
Hoy día, leo en páginas deportivas de un diario de gran tirada, como título, ¨A Diego lo quieren como diplomático¨, mención que de inmediato se me ocurrió un propósito desmedido porque cuál sería su respuesta si al diplomático Maradona le preguntaran dentro de su papel de embajador ¿por qué se dopó siendo un jugador famoso que no necesitaba de la droga para lograr la fama que logró?
Su respuesta, si la ofreciera, sería el silencio o un macanazo para no decir la única creíble, su educación deficiente, la educación deficiente que actualmente sufre todo nuestro país, en todos los niveles y, en mayor medida, en el nivel de la enseñanza secundaria, como lo subrayó el mismo diario que informa acerca de nombrarlo diplomático, o ¨embajador deportivo¨, en su editorial del lunes 28 de marzo reciente bajo el título ¨Problemas del Secundario¨ donde subraya: ¨diversos hechos dan cuenta de los trastornos que presenta la actual escuela secundaria, los niveles de deserción y de aplazos en los exámenes de ingreso a las universidades son elevados¨.
Maradona, el notabilísimo jugador de fútbol, no tengo dudas, no hubiera caído en el infierno de la droga y el doping de haber contado en su infancia, y después en su adolescencia, con una educación escolar que la tuvo, que quizás no estaba al alcance de quienes debieron proporcionársela, la educación que ahora el mismo diario que informa sobre su ingreso a la diplomacia la apoya con avisos comerciles como éstos: ¨¿Repetiste? Nosotros tenemos la solución. Telef. 4...0000¨ ¨Que su hijo no repita el año. Inscripción con 3 o más previas, los planes son oficiales...¨ ¨Bachiller en un año, también por correo¨. ¨Bachillerato. Asistencia optativa, en uno o dos años¨ ¡No repita! ¨Tenemos la solución¨.
El mismo diario, el 15 de marzo, responde a un lector quepregunta ¿Cuándo una publicidad es engañosa? Le responde: ¨según el art. 90 De la Ley 22.802 De Lealtad Comercial cuando mediante inexactitudes u ocultamiento puede inducir a error, engaño o confusión.
Maradona, de haber existido esta publicidad en sus inicios como jugador de fútbol, quizás se hubiera educado y no dopado y hoy no lo hubieran propuesto como embajador. Y bueno, así estamos. Sin ilusiones de ser nombrados modelos o embajadores.



