Buenos Aires, (NA)- El presidente Néstor Kirchner afirmó ayer que la mortalidad infantil «ha descendido el 12 por ciento» en el país, y sostuvo que Argentina «ha empezado a dar buenos frutos en esa batalla». Pese a ello, aseguró que aún «impresiona la pobreza que hay en el país».
El Presidente se pronunció de esa manera, al encabezar el acto por el Día Mundial de la Salud, junto al ministro de Salud de la Nación, Ginés González García. Allí, el presidente dijo además: «estamos por la vida, defendemos la vida y protegemos la vida».
Kirchner, en otro pasaje de su discurso, ofrecido en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno, en presencia del jefe del Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, sostuvo que el Estado «debe mantener un rol articulador y regulador» en materia sanitaria.
Además, consideró que se deben ir «sumando los esfuerzos de los sectores públicos nacionales, provinciales y privados de obras sociales para generar accesibilidad a las prestaciones médicas y a los medicamentos a toda la población».
Al anunciar el descenso del índice de mortalidad infantil, Kirchner precisó que «mil pequeños argentinos hoy están entre nosotros gracias al esfuerzo de todos», y destacó que «es una reducción que no registra antecedentes en los últimos 20 años y nos muestra que cuando hay consensos intrasectoriales, planificación, estrategia y voluntad política, se puede mejorar y aliviar la situación del pueblo».
Seguidamente, expresó que «el tema de la salud pública debe ser una meta clara y concreta de todos los argentinos, pero de la salud pública dedicada clara y concretamente a beneficiar globalmente a la atención del conjunto del pueblo argentino».
Por su parte, González García destacó que «el año pasado se logró evitar la muerte de más de mil menores de un año en todo el país, lo que constituyó el descenso más significativo de la mortalidad infantil».
De todos modos, aseguró que disminuir los índices de mortalidad infantil «es siempre un objetivo inconcluso, una utopía a realizar, un deber que tenemos todos los argentinos», para resolver «una de las más graves inequidades que tiene nuestro país».
El lema de este año por el Día Mundial de la Salud es «Cada mujer y cada niño cuentan», por lo que el Gobierno convocó a redoblar el compromiso de todos los sectores a cuidar de la salud de las madres y niños del país.
Durante el acto, se entregaron certificados de reconocimiento especial a cuatro figuras que representan a diversos sectores del ámbito de la salud, por lo que fueron distinguidos el director del Hospital Dr. Avellaneda de Tucumán, Oscar Rogiero; y el profesor emérito de la UBA y miembro de la Academia Nacional de Medicina, Abraham Sonis, entre otros.
La conmemoración por el Día Internacional de la Salud contó con la presencia del gobernador Jorge Obeid; el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, y los ministros del Interior, Aníbal Fernández, y de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, entre otros.



