Las callecitas de Campana tienen ese no sé que... Podría decirse, parodiando la letra que Horacio Ferrer le puso al tango de Piazzola, ¨Balada para un loco¨. Porque al diseño clásico de cualquier ciudad latinoamericana impuesta por los españoles, se suma el entrecruzado de las diagonales ideadas por el arquitecto contratado por los hermanos Costa para diseñar Campana, pretendiendo conseguir salidas más rápidas del centro de la ciudad y que solo consiguen confundir a más de algún desprevenido peatón o automovilista recién llegado a esta ciudad. Para atenuar o agravar ese efecto, las calles de esta ciudad tiene altibajos que no tienen otras vecinas como Zárate, San Pedro o Escobar. Todas ellas están a la ribera del Río Paraná, con sus costas escarpadas en su margen derecho, pero no tanto como Campana; sino, cualquiera intente caminar por la calle Belgrano hacia la estación de trenes, por ejemplo. En el momento que pasa un barco por el río, se encontrará con un espectáculo increíble: ver el paso de la parte superior de su cubierta por entre los árboles y los cables que adornan esa calle como si fuera un vehículo que atraviesa una calle transversal. Pareciera que si estuviera incluido en el transito de la ciudad y no que navegara en el río. Pero no es el motivo de esta nota alabar las bondades de las calles de Campana, sino comentar sobre las veredas que padecemos los peatones.
Es sabido que la vereda (o acera, según el vocablo mucho más usado en otros países de habla hispana que en Argentina) es ¨el espacio destinado a los peatones, así como la calle es destinado a los vehículos¨. Sabido es que ambos son de uso prioritario para los mencionados anteriormente, aunque los peatones cruzan las calles para llegar a la otra vereda y los vehículos se guardan en el interior de las viviendas atravesando fugazmente las veredas.
De las calles nos ocupamos mucho. Hay cartas de lectores por un bache, por la falta de iluminación para no chocar en las esquinas, y otros reclamos que a diario vemos en los periódicos de la ciudad. Pero... de las veredas, las simples y modestas veredas, nadie habla.
Las veredas son para que los peatones caminemos en forma normal, y no que tengamos tantos contratiempos, como cuando se practica ese deporte llamada ¨carrera con obstáculos¨ ó ¨cross-country¨.
La Municipalidad algo intentó cuando modificó los cordones en las esquinas, para que los peatones puedan acceder a la calle en forma suave, sin tropezar. Pero ese beneficio se vio perjudicado cuando las barandas fueron destruidas por los ¨desconocidos de siempre¨. Pero la intención cumplió su objetivo: reducir los obstáculos a los peatones, aunque es insuficiente. ¿Porqué?
La Defensoría del Pueblo de la ciudad de Buenos Aires ha detectado 26 tipos de obstáculos diferentes, que su enunciación se puede encontrar en el Anexo I. Porque falta eliminar todos los obstáculos que hay en las veredas en todo su desarrollo entre las esquinas. Encontramos que hay en Campana, como tal vez en pocas ciudades de Argentina, una anarquía de veredas de diferentes alturas y con superficies que las hacen intransitables.
Por ejemplo, cuando se hizo el Parque Urbano, comprobé con agradecimiento, que la vereda sobre la avenida Rivadavia la bajaron al nivel del cordón. Pero al continuar sobre la avenida Ameghino, la desilusión fue mayúscula, cuando se mantuvo el nivel del terreno de la vieja cancha de deportes. Para colmo de males, no se puso barandas en las partes altas de todo su recorrido excepto sobre la calle Belgrano, y en la esquina, con la antes mencionada avenida. Así, cuando un niño o un anciano, o cualquier ser mortal, se tropieza y cae sobre el césped que limita la nueva vereda, rueda irremediablemente hasta la calle. Mejor que en ese momento no pase un vehículo, porque sino un accidente más grave podría ocurrir.
La reglamentación del Articulo 20 ¨Senderos y Veredas¨ del Decreto 914/97 reglamentario de la Ley Nacional 22.431, modificada por la Ley 24.314, habla sobre como deben ser las veredas en Argentina. Este decreto debe ser confirmado por las provincias, pero es un marco referencial que todos deben respetar. Dice que al ancho mínimo disponible para el peatón, incluso el que tiene impedimentos físicos, debe ser de 1,50 metros, para permitir el paso de 2 personas, una de ellas en silla ruedas. Los solados (o sea, la superficie de la vereda) deben ser: antideslizantes, sin resaltos y aberturas o rejas cuyas separaciones no superen los 0,02 metros. En definitiva, el ancho mínimo, debe ser de 1,20 metros y la altura mínimo libre de obstáculos debe ser de 2,00 metros, libre de obstáculos para cualquier persona, inclusive ciega o en silla de ruedas no se vea perturbada en su andar. Con respecto a las pendientes de la vereda debe tener entre 1 y 2 por ciento desde la línea de edificación municipal de la propiedad hasta el cordón que une con la calle, mientras que la pendiente longitudinal (o sea, en el sentido de la circulación peatonal no debe superar el 4%. Si la pendiente es mayor, debe ser considerado como una rampa y no debe superar el 12,5% (relación 1:8).
Hay ciudades que obligan a los propietarios a colocar veredas de material resistente en calles no pavimentadas, aunque de costo más barato.
Respecto del solado hay reglamentos que permite el uso muy restringido en cuanto al diseño y color de las baldosas, como en el Código de Construcciones de La Plata , pero no todas las ciudades lo exigen. Lo que sí está prohibido en todas las ordenanzas, es colocar una superficie resbaladiza en su vereda, ya que cuando está mojada por una lluvia o el baldeado que realizan muchos propietarios (porque afortunadamente cuidan el aseo de sus propiedades), significa el riesgo de un resbalón o una fractura en los huesos en piernas o brazos de los peatones.
Muchas ciudades no permiten el uso de escalones en las veredas, como el Reglamento de Edificación de Rosario , aunque otras, como La Plata sí. Con respecto a estas transiciones, debería ser explícita, que no puede superar la rampa una pendiente del 12% y que esté en la vereda del propietario que tenga el nivel respecto del cordón de la vereda. Por supuesto el costo de la construcción debe quedar a cargo del propietario que tiene la vereda por encima de la altura de la calle.
El tema del arbolado en sí de una amplitud importante. En Campana hay árboles de tamaños y formas diversas, que dan un colorido muy agradable al que transita por sus avenidas y calles. Pero esa diversidad no solo la han impuesto en forma casual los propietarios, sino que la misma Municipalidad ha plantado árboles en los parterres de las avenidas que son muy vistosos pero, por ser achaparrados o de ramas desarrolladas para los costados, rayan los vehículos que pasan junto a ellos o se rompen por su accionar.
La mayoría de las ciudades dan un reducido espectro de árboles adecuados, para los planten los propietarios, en función de su tamaño, velocidad de crecimiento, baja posibilidad de ¨levantar¨ las veredas con sus raíces, etc. En eso la Municipalidad debe buscar en esta región, y recomendar los árboles que mejor se desarrollan en Campana, con la ayuda del organismo más competente en ese aspecto, como es el INTA.
Resumiendo y para terminar, hago algunas pocas preguntas, para dar lugar a un debate que entiendo se debe dar en Campana, para mejorar su aspecto de ciudad bonita, preguntando:
· ¿Quién es responsable si alguien se cae y rompe una pierna o brazo al intentar escalar o bajar los desniveles que se encuentran entre la vereda de una casa y la vecina, recién construida, con distancias que a veces llegan a dos o más escalones? ¿El propietario? ¿Cuál de ellos? O ¿la Municipalidad?
· ¿Quién permite que un árbol sea plantado en la mitad de la vereda, obstaculizando el paso de las personas, obligándolas a ir uno detrás de otro, como si estuvieran caminando por un caminito de montaña? A veces hasta encontramos en las veredas jardines con canteros bien cuidados que alegran al propietario o cuidador de tal obra de arte botánico, pero que obliga al peatón a dar una vuelta o bajarse a la calle para poder seguir su camino.
· ¿Quién es responsable si un peatón es embestido por una vehículo por caminar sobre el costado de la calle, ya que no puede hacerlo por la vereda? ¿El conductor? ¿El peatón? O ¿el que hizo que se desviara hacia la calle para poder continuar su camino?
Creo que es hora que la Municipalidad, como el organismo que vela por los intereses de todos, sean peatones, automovilistas o responsables de las veredas, establezca reglas claras que todos tengamos que cumplir. No sé si hay ya ordenanzas vigentes o caducas. Pero sí sé, que no se cumplen, si las hubiera. Una ciudad como Campana, que se precia de ser moderna y arquitectónicamente bella lo pide a gritos.
* El certamen fue organizado por el Taller Escuela Mariano Moreno, en conjunto con la Secretaria de Cultura y Educación de la Municipalidad de Campana y Librería Byblo´s.
Anexo I.
Listado de obstáculos, la mayoría ilegales, que se encuentran en Buenos aires (que el lector identifique cuales encuentra en Campana):
1.Puestos y cabinas de teléfonos.
2.Cartelera de publicidad fijas ubicadas en paralelo con el cordón de la vereda.
3.Cerramientos plásticos de establecimientos gastronómicos.
4.Astas y banderas promocionales de cadenas farmacéuticas y concesionarios de automotores.
5.Equipos de audio de disquerias.
6.Mostradores para degustar productos instalados en la puerta de comercios.
7.Carteles publicitarios clavados sobre postes, columnas y árboles.
8.Maquinas expendedoras de gaseosas.
9.Exhibición callejera de muebles y artículos para el hogar.
10.Maquinas de tickets de los parquímetros.
11.Refugios de paradas de colectivos con publicidad luminosa.
12.Maceteros de confiterías y bares.
13.Mesas de venta de cospeles.
14.Postes del sistema de televisión por cable.
15.Bancos tipo plaza de heladerías.
16.Bolsones de tierra acumulados tras la rotura de veredas por parte de empresas de servicios.
17.Acondicionadores de aire salientes de la línea de edificación municipal a baja altura.
18.Balanzas y cajones de fruterías y verdulerías.
19.Buzones o cajas de servicio postales privados.
20.Caños de farolas con maceteros.
21.Basureros o papeleros sujetos a columnas o postes.
22.Caños de estructura tubulares para andamios de construcción.
23.Casamatas elevadas para protección de respiraderos de cámaras de servicios públicos.
24.Empalizadas de obras.
25.Columnas de señalización de paradas de colectivos y taxis .
26.Columnas de semáforos.



