El sorprendente y maravilloso mundo de ese género literario que resulta de lograr una valedera síntesis de la metáfora y el aforismo, permiten recordar el pensamiento del escritor español Ramón Gómez de la Serna (1888-1963): ¨Atrevimiento a definir lo que no se puede definir, capturando lo pasajero, a acertar o no acertar lo que puede no estar en nadie o puede estar en todos¨.
Según queda consignado en el primer párrafo, pretendemos darle valor con el innegable sentido del humor del autor de las famosas greguerías, las que aprendimos a gustar con la total dimensión de su ingenio e ironía, por sugerencia del inolvidable escritor campanense Gotardo Esteban Croce, también aforista, inspirado creador de sus sorprendentes ¨gotárdicas¨, las que en época no tan lejana, alentaban al pintor Raúl Eduardo Russell, en sus encuentros fortuitos con Croce, para expresarle: ¿ Que tal, Gotárdicas?
Memoro y ofrezco tributo a dos de las nombradas figuras señeras de la cultura de la ciudad, invitando a leer algunas de las ¨greguerías¨ de Ramón Gómez de la Serna. 1.- El libro es un pájaro con más de cien alas para volar. 2.- Lo peor de la ambición es que no sabe bien lo que quiere. 3.- ¿Qué está haciendo en realidad la luna? La luna está tomando el sol. 4.- La Q es un gato que perdió la cabeza. 5.- Si te conoces demasiado a ti mismo, dejarás de saludarte. 6.- Los andrajos son peores que los harapos porque no tiene hache. 7.- Lo que más le duele al árbol, de los hachazos, es que el hacha tenga mango de palo. 8.- La pulga hace guitarrista al perro. 9.- El libro es el salvavidas de la soledad. 10.- El pensador de Rodin es un ajedrecista a quién le han quitado la mesa.



