Buenos Aires, (NA)- El director del FMI para Latinoamérica, Anoop Singh, sumó ayer su voz a aquellas que reclaman a la Argentina que encuentre una solución para los bonistas que quedaron afuera del canje de deuda, y admitió su preocupación por el alza de precios que se verificó en el país.
Para el funcionario, una solución global para todos los bonistas es indispensable «para poder seguir creciendo a mediano plazo y acelerar su retorno a los mercados de capital».
En declaraciones que efectuó a Washington y que transmitió en Buenos Aires la agencia AFP, el economista indio confirmó también que se reunirá la semana que viene con el equipo económico que lidera Roberto Lavagna, luego de las reuniones de primavera del FMI y el Banco Mundial que tendrán lugar este fin de semana.
Puntualizó que discutirá con el equipo económico argentino la actualización de la meta de superávit fiscal primario para este año. Consideró que el FMI cree que, al igual que en 2004, «hay lugar otra vez para un desempeño que supere lo previsto por la meta oficial».
Singh dijo que, aunque en los últimos meses, el gobierno argentino ha emprendido «algunas iniciativas de gasto, las autoridades siguen comprometidas con resultados de superávits primarios que mantengan la estabilidad macroeconómica».
A su criterio, el ingreso al país de mayores inversiones requerirá «tiempo» y mayores precisiones por parte del gobierno. «Los mercados necesitan tiempo para digerir la implicación del canje de deuda. A los mercados les gustaría saber cuáles son los otros aspectos de la política de inversiones. A los mercados les gustaría saber qué va a pasar con el acuerdo a largo plazo con las compañías de servicios públicos», agregó.
Sobre este punto, Singh manifestó que «la inversión no llega en tiempo real o ni siquiera el mismo año en respuesta a reformas». «Así que lo que se necesita en un país es una historia de antecedentes y la confianza de los mercados en que el país mantendrá un clima estable para la inversión», añadió.
En ese sentido, recordó que en muchos países recién ahora se está viendo el resultado de reformas hechas hace varios años. «Y así sucederá con Argentina, pero es normal que el proceso se demore», opinó. Singh admitió que al igual que el gobierno argentino, el FMI está preocupado por el alza de la inflación.
No obstante, admitió que «ya se está haciendo mucho en Argentina para asegurar que la inflación se mantenga bajo control y dentro de la banda prevista por el Banco Central, y eso es apropiado».



